Actividad económica: mejora (leve) en las proyecciones para este año

Economía

Destacan que tanto los datos del PBI del segundo trimestre como el EMAE de julio fueron mejores a los previsto. De todas formas, se espera una contracción en la última parte de 2022.

La actividad económica se estancó en julio, al no presentar variación en la comparación mensual frente a junio. Este freno se dio en un contexto de mayores controles a las importaciones y la incertidumbre cambiaria, con un salto en la brecha, desde comienzos de ese mes. En ese escenario, coinciden distintas consultoras, la evolución del EMAE fue más favorable a la esperada.

Y, si bien de cara al segundo semestre se espera una contracción en la actividad, desde la consultora Ecolatina elevaron a 4,5% interanual la proyección de crecimiento en el promedio anual de 2022. Un dato que se ubica, incluso, por encima del 4% estipulado por el Gobierno en el Presupuesto 2023.

Estimamos que la actividad económica pueda exhibir una (leve) caída desestacionalizada en agosto, o, en el mejor de los casos, un nuevo estancamiento. En este sentido, la economía podría haber mostrado con cierto rezago los efectos de la incertidumbre financiera de julio, en un contexto en el que se vayan diluyendo los efectos del uso de stocks que habían ayudado al sostenimiento del nivel de actividad”, señalaron desde Ecolatina.

“Para el resto del año, la evolución de la economía exhibirá un enfriamiento. Las perspectivas de los últimos meses del año estarán afectadas por una continuidad en las restricciones a las importaciones, que limitarían la expansión del mercado interno (menor oferta de bienes importados) y generarían complicaciones en los procesos productivos (ante menores insumos disponibles). Además, la aceleración inflacionaria golpeará con mayor fuerza a los ingresos, mientras que el ajuste de tarifas de servicios públicos les restará ingreso disponible a los hogares para consumir”, detallaron, y agregaron que a eso se le sumará “un sesgo más contractivo de la política económica.

De todas formas, remarcaron: “Pese a estas perspectivas acotadas, elevamos nuestra proyección a 4,5% interanual en el promedio anual de 2022. El motivo de este cambio es un mayor arrastre estadístico para el resto del año luego de incorporar los datos del PBI del segundo trimestre, así como un desempeño mejor al esperado en julio. De todas formas, este número incluye el mencionado freno al crecimiento de la actividad en el segundo semestre: la economía exhibiría una caída de casi 1 p.p. al contrastar diciembre de 2022 frente junio del mismo año”.

Miradas

Al analizar esta coyuntura, Eugenio Marí, Economista Jefe de la Fundación Libertad y Progreso, señaló a Ámbito: “En el primer semestre del año la actividad económica continuó su proceso de recuperación, lo que estuvo por encima de lo esperado. La mejora en los términos de intercambio producto de la guerra en Ucrania permitió que nuestro país tenga un shock positivo de ingresos que apuntaló la expansión de la actividad. Con esto, nuestras proyecciones apuntan a que este año la economía registraría un crecimiento anual de 4,7%”.

“Pero 2022 tendrá dos fases bien marcadas. Un primer semestre de expansión. Y un segundo semestre donde los motores que ayudaron en la primera mitad del año ya no estarán encendidos. Esto último será especialmente notorio en el último trimestre, donde esperamos una contracción del PBI de más de 1%”, subrayó Marí.

Los motivos de esta caída en el segundo semestre, agregó el economista, tienen distintos orígenes: “Esta tendencia declinante se explica por factores internacionales, como son la caída en los términos de intercambio y la desaceleración de la demanda internacional, y otros locales, que incluyen la creciente incertidumbre, la aceleración de la inflación, los problemas productivos derivados de la falta de acceso a insumos importados y la sequía que afecta la actividad agroindustrial”.

Señales de alerta

Por su parte, tal como explicó el director de Analytica Claudio Caprarulo, con el crecimiento que dejó el primer semestre, “sólo de arrastre, si se mantuviese el nivel de producción, el año terminaría con un crecimiento de 5,2%”. “Sin embargo, nuestra proyección da un crecimiento del 4% y es la misma proyección del Gobierno en el Presupuesto que presentó recientemente para el 2023”, remarcó.

“Esto ya se ve en los indicadores: el EMAE en julio muestra que la actividad se estancó y algunos indicadores que permiten evaluar la actividad interna, respecto a la recaudación de impuestos, muestran caídas en agosto. Entonces, la actividad se va a resentir en esta segunda mitad del año: levemente, pero va a caer”, agregó Caprarulo.

Al esgrimir los motivos de este -en principio- estancamiento, el economista repasó: “Se debe a que hay una política que está priorizando cierta estabilización, pero que conlleva menores niveles de actividad. Y una de las principales razones, por ejemplo, es la reducción en el gasto público, que es uno de los motores de la economía y tracciona en diferentes aspectos: por un lado, en la obra pública y el sector de la construcción, que es uno de los que se ve más afectados desde que se decidió reducir fuerte el gasto a partir de julio. Creo que ahí hay uno de los principales factores”.

“Al mismo tiempo, también tenemos que considerar que a partir de mitad de año hubo una aceleración de la inflación y ya nos encontramos en una inflación mensual promedio del 7%. Con esos niveles, los salaros se van a ver aún más golpeados, especialmente los del sector no registrado y los cuentapropistas, que son el 50% de los trabajadores en Argentina”, remarcó.

En ese escenario, Caprarulo destacó que el Gobierno debería plantear las medidas que tomará a futuro, “para que podamos tener una economía más estable y que se pueda recuperar el sendero de crecimiento”. “Y en el camino, lo que va a ser muy importante es proteger a los sectores más vulnerables, a las familias de bajos recursos que ya cayeron en la pobreza, y también a la gran masa de trabajadores vulnerables, que no tienen ningún tipo de cobertura y que seguramente cuando caiga el nivel de actividad, van a ser los primeros en quedar afuera del mercado de trabajo”, concluyó.

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