Advierten por deterioro de las cuentas públicas
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En materia fiscal, indicó el BID, se prevé en 2008 una situación «más difícil que en años recientes, y es posible que en varios países comiencen a elevarse nuevamente los coeficientes de endeudamiento público».
«Aunque estas tendencias implican un ciertoretroceso de la gestión macroeconómica, a juicio de la mayoría de los analistas los riesgos continúan siendo moderados para la región en conjunto y para casi todos los países, como lo reflejan los márgenes de los títulos de deuda (riesgo-país)», explicó.
El riesgo-país promedio de la región pasó de 224 puntos básicos en julio de 2007 a un máximo de 309 en agosto, y descendió ligeramente hasta terminar el año en 299 unidades.
Pero esta situación podría cambiar si se combinan varios factores adversos y considerando que «no se puede descartar una recesión en EE.UU.», alertó el organismo multilateral.
El FMI ya calculó que su efecto sería una reducción de dos puntos porcentuales en la tasa de crecimiento de la región, ya que afectaría al volumen del comercio internacional y los precios de los productos de exportación.
Los riesgos más imprevisibles, sin embargo, son los asociados a los mercados financieros internacionales, precisó el BID. Aún no se conoce el desenlace completo de la crisis hipotecaria y financiera de EE.UU., ni los efectos que podría tener en los mercados de deuda y en los flujos de capitales de los países latinoamericanos.
No obstante, la situación macroeconómica «relativamente sólida de la mayoría de las economías emergentes de América latina y de otras regiones mitigó hasta ahora los riesgos de inestabilidad financiera mundial».
Como escudo de protección actúan la acumulación de reservas internacionales por u$s 400.000 millones y los saldos positivos en la cuenta corriente. América latina y el Caribe en conjunto tuvieron un superávit de cuenta corriente equivalente a 0,7% de su PBI agregado en 2007.


