Aerolíneas: buscan en Trabajo terminar con el conflicto
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Cabe apuntar que los empleados de Aerohandling son afiliados a APA (Asociación de Personal Aeronáutico), comandada por Edgardo Llano, que fue quien desplazó de esa conducción a Ariel Basteiro, un hombre que perdió los favores del gobierno que lo habían llevado a ocupar un asiento en el directorio de Aerolíneas representando al Estado.
De todos modos, algo no funcionó entre el viernes y ayer en Aerolíneas, lo que provocó demoras que a su vez causaron la airada reacción de grupos de pasajeros que veían postergada su partida, en muchos casos (aducían ellos mismos) sin contar con el apoyo gastronómico, de alojamiento y hasta «afectivo» de la compañía aérea.
Así las cosas, algunos de ellos llegaron a la agresión física contra el personal de mostrador de la aérea, que decidió retirarse para no seguir padeciendo la ira de los clientes. Jorge Molina, «dos» de la aérea, mantuvo una reunión de casi dos horas con ese personal para convencerlos de que retomaran sus tareas, lo que finalmente consiguió. Sin embargo, cuando se dirigió al hall de Ezeiza -megáfono en mano- para comunicar la buena nueva a los pasajeros, los más exaltados lo agredieron y le impidieron hablar, lo que a su vez causó casi tres horas adicionales de demora.
Ayer pudo verse una fuerte presencia de la policía aeronáutica con la obvia intención de impedir la repetición de las escenas de violencia del viernes y el sábado, por lo que la jornada fue casi normal y los vuelos sufrieron demoras, pero fueron despachados. «Esperamos que hoy sigan ocurriendo dilaciones en algunas frecuencias, y que para mañana esté todo normal», dijo a este diario una alta fuente de la empresa.
De todos modos, las expectativas están centradas en la posible reunión en la cartera laboral, en la que -según se esperanzan en la empresa- se tocarán temas que van más allá de lo que tiene que ver con las relaciones laborales. Allí Tomada y Jaime, pero sobre todo Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual ( principales accionistas de Aerolíneas) intentarán convencer a los representantes de los trabajadores que no hay compañía sin pasajeros, y que la conflictividad permanente sólo logrará que la aérea siga perdiendo mercado. ¿Los escucharán?




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