Aerolíneas del Sur, la empresa que tiene en Chile el grupo Marsans como «hermana» de Aerolíneas Argentinas, comenzará a volar a Buenos Aires a partir del 1 de mayo próximo. Hasta ahora la aérea sólo operaba rutas de cabotaje dentro del país trasandino, específicamente a Iquique, Calama, Antofagasta, Puerto Montt y Punta Arenas. Esas rutas en las que transporta alrededor de 30.000 pasajeros mensuales las cubre con cinco aviones Boeing 737-200, pero fuentes de la operadora aseguran que durante este año incorporarán entre tres y cinco Boeing 737-500, de menor antigüedad y mayor confort.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Este «acuerdo» de código compartido entre ambas Aerolíneas le permitirá a los españoles de Marsans contar con seis frecuencias diarias entre Ezeiza y Santiago de Chile. En los planes del grupo se cuenta incrementar a nueve esos vuelos, a medida que ambas aéreas vayan completando sus planes de incorporación de más aparatos.
Obviamente, el objetivo de Aerolíneas es tratar de poner una piedra en el zapato de Lan Chile/Lan Argentina, su principal (¿único?) competidor en el mercado interno argentino. Aerolíneas promete una agresiva política de precios, imitando de algún modo lo hecho por la aérea chilena en la ruta Buenos Aires-San Pablo, que incluso logró superar los valores que cobran algunas empresas brasileñas de supuesto bajo costo por el mismo tramo.
Aerolíneas del Sur comenzó a volar hace tres años en un mercado ampliamente dominado por Lan Chile, y que vio desaparecer a varias aéreas (entre otras Ladeco, la más grande y famosa de ellas) que no pudieron hacerle sombra a la empresa que encabeza Sebastián Piñera. Desde entonces, la aérea de Marsans atravesó varios cambios de conducción, algunos de los cuales no fueron ajenos al cambio también en la cabeza de Aerolíneas Argentinas cuando Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual reemplazaron en el timón a Antonio Mata. Había sido este empresario quien hizo el lanzamiento de Aerolíneas del Sur en Santiago.
En la actualidad su CEO es otro español, Enrique Meliá, que durante varios años ocupara la misma posición en Spanair, una de las aerolíneas controladas por Marsans.
Dejá tu comentario