28 de mayo 2001 - 00:00

Aerolíneas: negocian hoy para evitar que quiebre

Los ministros Domingo Cavallo y Patricia Bullrich se entrevistarán hoy con el ministro de Economía de España, Rodrigo Ratto, con el que esperan lograr un compromiso del gobierno de ese país para mantener en funcionamiento a Aerolíneas Argentinas, pero persisten las dudas sobre si podrán lograr ese objetivo. Horas más tarde, Bullrich, ya sola porque el ministro de Infraestructura, Carlos Bastos, finalmente no viajó, se entrevistará con las autoridades de la SEPI, la sociedad estatal de España que tiene 85% de las acciones de la compañía local.

Las autoridades argentinas llegaron a Madrid con todos los deberes hechos, cumpliendo con los compromisos asumidos con la SEPI en octubre pasado en un acta que firmaron el presidente de la sociedad española, Pedro Ferreras, y el entonces secretario de Programación Económica, Miguel Bein.

El Decreto 698 desregula el servicio de rampas y rebaja las tasas aeroportuarias, tanto las de estacionamiento y aterrizaje de aeronaves que percibe Aeropuertos Argentina 2000 como la de protección al vuelo que cobra la Fuerza Aérea (ver aparte). También es posible que se ofrezca hoy un plan de competitividad con rebajas de impuestos, como ya se firmó con otros sectores.

En cuanto a la flexibilización de las condiciones de trabajo, rebajas salariales y reducción de personal, Bullrich lleva el actaacuerdo firmada por cinco de los siete gremios, que aceptan renegociar con la empresa el recorte en los sueldos y los contratos colectivos, a cambio de la estabilidad laboral por dos años.

Igualmente, en ese último punto, la SEPI insiste con que la planta debe todavía reducirse en 500 empleados, luego de que más de 800 aceptaran el retiro voluntario desde octubre. Esas 500 bajas serían motivo de negociación entre Bullrich y la SEPI, aunque se cree que de haber un acuerdo, la sociedad española proseguirá con el plan de retiros o pondrá en marcha un programa de jubilaciones anticipadas.

Quedan dos gremios que no firmaron el actaacuerdo y a los cuales el Ministerio de Trabajo propuso la modalidad del arbitraje, consistente en que un tercero laude entre las partes y emita una decisión que luego es inapelable.

El gremio de los tripulantes de cabina (AAA), cuya titular es Alicia Castro, supeditó la aceptación del arbitraje a la reincorporación de 58 azafatas despedidas.
El acta fue firmada por el sindicato y el Ministerio de Trabajo, pero no fue aceptada por la empresa. En este caso, las negociaciones seguirán hoy en Buenos Aires por la mañana.

En cuanto al gremio de los técnicos (APTA), que hasta ahora no aceptó el arbitraje propuesto por Trabajo, su titular, Ricardo Cirielli, también viajó a Madrid, manifestando que está dispuesto a negociar si hay un plan de viabilidad para Aerolíneas.

De todas formas, el acuerdo con todos los gremios todavía está sujeto al pago de los sueldos de abril. Bullrich afirmó ayer que el ministro de Economía le aseguró que se superaron los obstáculos administrativos y que hoy se hará la transferencia de 16,2 millones de pesos a Aerolíneas, con los que el Estado anticipó el aporte de capital que iba a efectuar en dos cuotas anuales. Si el dinero llega hoy a la compañía, los salarios estarán mañana en los cajeros, según prometió la empresa.

Pero el problema de Aerolíneas va más allá de que los gremios acepten las condiciones de la SEPI para reducir el costo laboral en 25 millones de pesos, o en que las normas generadas por el gobierno argentino permitan ahorros en tasas y otras erogaciones.

Punto crucial

Por eso, Cavallo volvió a decir este fin de semana que el problema debe ser solucionado por el accionista mayoritario. El punto crucial es si la SEPI está dispuesta a poner dinero fresco o a conseguir financiamiento para que Aerolíneas pueda permanecer en funcionamiento.

Dentro de diez días, Aerolíneas tendrá que pagar los sueldos de mayo y si se superan los conflictos gremiales, ya no tendrá excusa para prestar servicios mínimos, por lo que deberá contar con capital de trabajo para mantenimiento, tasas aeroportuarias y combustible, por lo menos. También la empresa lo cal necesita saldar o reprogramar sus deudas con proveedores, entre los cuales los más importantes son Repsol-YPF, con la que tiene una deuda que supera los 100 millones de pesos; y AA 2000, a la que debe más de 40 millones.

La SEPI dijo que no pondrá más dinero, pero que buscará financiamiento para Aerolíneas, lo cual no es fácil dado el pasivo que arrastra la empresa (926 millones) y la pérdida de 363 millones que arrojó el último ejercicio. Un aumento del pasivo, además, incrementará la carga financiera y acentuará la pérdida.

Dudas

Por otra parte, la SEPI, que gerencia actualmente Aerolíneas, debería readecuar su política de vuelos, lo cual hasta ahora sólo se hizo parcialmente desde que se puso en marcha el llamado plan director en octubre pasado..

Por todas estas cosas, aun habiendo cumplido todo lo prometido y con el virtual aval de los gremios para aceptar las exigencias de los españoles, en el gobierno argentino siguen dudando de la voluntad del gobierno español de mantener abierta a Aerolíneas.

Tampoco se sabe si la duda se disipará hoy o seguirá esta especie de extinción lenta que viene privilegiando la SEPI con la excusa de los conflictos gremiales. Según algunos funcionarios de primera línea dentro del gobierno de Fernando de la Rúa, Aerolíneas no se salva de la quiebra, alternativa que permitiría al Estado volver a licitar las rutas, pero sin ninguna garantía de mantener los 7.000 puestos de trabajo de Aerolíneas y Austral.

Dejá tu comentario

Te puede interesar