17 de enero 2008 - 00:00

Aerolíneas tendría "paz social" por tres meses

Gonzalo Pascual
Gonzalo Pascual
La «paz social» en Aerolíneas Argentinas habría quedado garantizada al menos para los próximos tres meses, lapso tras el cual se espera que esté listo el acuerdo definitivo entre gremios, Estado y empresa.

Febriles reuniones mantenidas desde el lunes por el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, con los líderes de los siete gremios aeronáuticos, y por su par de Planificación, Julio De Vido, más el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, con la empresa, dieron como resultado -al menos en teoría- que no se repitan en las próximas semanas las medidas de fuerza que derivaron en la caótica situación vivida por los pasajeros de Aerolíneas Argentinas el último fin de semana.

Ayer, tal como había previsto la empresa, había quedado «casi normalizada» la situación de vuelos, si se entiende por « normalidad» algunas demoras de hasta una hora y la unificación de tres vuelos a Santiago de Chile en uno, por falta de pasajeros. «Esto demuestra que lo que dijeron los pilotos, que habíamos sobrevendido los vuelos, es falso», afirmó una alta fuente de la aérea. Esa «casi normalidad» tampoco alcanzó a un vuelo a Miami, que debía partir a la medianoche del martes y lo hizo ayer a las 8 de la mañana. Sin embargo, a diferencia de lo ocurrido el viernes y el sábado, no se registró ayer el fenómeno conocido como «pasajero violento»; tanto en Ezeiza como en Aeroparque los viajeros se resignaron a las demoras o cambios de horario programados, tal como sucede -es cierto- en cualquier otra terminal del mundo.

Quizá por eso la euforia y el optimismo entre funcionarios y ejecutivos de la empresa eran visibles: la acción del gobierno había dado resultados y los aviones volvían a partir, más o menos a horario.

Pero esta intervención oficial, a estar por sus resultados casi inmediatos, probó ser tardía e incomprensiblemente lenta: los conflictos vienen sucediéndose desde hace más de un lustro, sin que hasta esta semana los ministros de Néstor Kirchner -que siguen siéndolo de su esposa- creyeran necesario ponerles coto. Qué cambió para que De Vido, Jaime y Tomada «convencieran» a los sindicatos, y por qué no lo hicieron antes evitando demoras y cancelaciones sufridas por los pasajeros, es algo que quizá nunca se sabrá.

En tanto, Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual -los principales accionistas de Aerolíneas/Austral-llegarán hoy a primera hora a Buenos Aires, como hacen todos los jueves (uno, el otro o ambos) para participar de la reunión semanal del comité ejecutivo de la compañía.

Y si bien -como es su costumbrepartirán esta misma noche, no caben dudas de que ante la crisis que atravesó Aerolíneas esta semana aprovecharán el viaje para reunirse con miembros del gobierno.

Seguramente se interiorizarán de la marcha de las gestiones hacia el acuerdo de «paz social», y harán sus propios aportes a éste.

Lo cierto es que, si lo que aseguran las fuentes del sector se cumple, no deberían repetirse las patéticas escenas de furia que se vivieron en Ezeiza, porque no debería haber razones para ello: si los gremios ( fundamentalmente el de pilotos, de lejos el más «combativo» contra la empresa) cumplen con los compromisos asumidos en el despacho de Tomada, las demoras o cancelaciones de vuelos sólo podrán ser atribuidas a fallas mecánicas.

Dejá tu comentario

Te puede interesar