21 de octubre 2003 - 00:00

Afiliados elegirían entre bonos en pesos o dólares

Las principales AFJP están analizando la factibilidad de implementar un esquema que podría resultar revolucionario para negociar la reestructuración de la deuda con el gobierno: quieren que sea cada uno de los afiliados el que elija por qué nuevo título quiere canjear sus bonos en default dentro del menú que propondrá el gobierno en los próximos días como oferta para reestructurar la deuda privada en default.

La alternativa fue discutida en una reunión que mantuvieron las administradoras en la última semana y plantea ciertos problemas operativos, ya que en las cuentas individuales figura la cantidad de cuotapartes del dinero que maneja la administradora. Pero no está aclarado de manera exacta de qué forma se distribuyen los activos que manejan las AFJP entre cada afiliado.

Esta es una de las salidas que están sondeando los fondos de pensión para liberarse de la «responsabilidad fiduciaria», es decir, la facultad que otorgan los clientes para que sean los propios fondos de pensión los que tomen las decisiones de inversión.


Se estima que el gobierno ofrecerá dos alternativas centrales a los tenedores de bonos en dólares, como es el caso de las AFJP. Podrían optar entre un nuevo título en moneda extranjera, pero con una sustancial quita de su valor nominal, y un bono pesificado a 1,40 más CER, lo cual supone una reducción de capital inferior en el arranque.

Si bien los fondos de pensión se manifestaron en contra de un título en pesos (de hecho, rechazaron el préstamo garantizado pesificado que ofreció el gobierno), reconocen que, en realidad, será muy difícil evitar este cambio de moneda que impulsaría el gobierno. Por eso, la idea sería que el propio afiliado pueda aceptar o rechazar esta propuesta.

Otro de los puntos en discusión con el gobierno pasa por la posibilidad de mantener una garantía especial para el nuevo título que reciban las administradoras. El préstamo garantizado en dólares por el que habían optado en noviembre de 2001 contaba con los ingresos provenientes del impuesto al cheque como garantía de cobro.


Sin embargo, es altamente improbable que el nuevo bono que se coloque mantenga algún tipo de garantía especial de cobro. El secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, que hoy se reunirá con el grupo consultivo de Francfort en el marco de un nuevo road show, confirmará una vez más que «no habrá tratos preferenciales entre acreedores». Esto significa que el gobierno no comprometerá recursos especiales para los tenedores locales, porque implicaría dejar afuera a los acreedores internacionales.

Nielsen planteará más detalles de la reestructuración que busca el gobierno argentino hasta el viernes en el Viejo Continente, ya que, además de la ciudad alemana, también pasará por Roma y por Zurich. Entre el martes y el miércoles próximos, desembarcará en Nueva York. Al mismo tiempo, el secretario de Coordinación Económica, Leonardo Madcur, emprenderá una gira por Japón y la costa oeste de los Estados Unidos.

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