La Haya - La holandesa Ahold, dueña en la Argentina de la cadena Disco, despidió a 39 ejecutivos y ha sumariado a otros 60 por su participación en el fraude que afectó a la empresa en 2003, reveló ayer su CEO, Anders Moberg, durante una junta extraordinaria de accionistas. «Quiero aclarar que los problemas desencadenados en 2003 fueron consecuencia de controles internos insuficientes y de fechorías de un grupo de individuos y no de corrupción a gran escala en toda la empresa», agregó el empresario. La maniobra consistió en « inventar» utilidades en varias controladas, sobre todo en su filial estadounidense US Foodservice, por más de u$s 800 millones; el escándalo le costó al grupo holandesa un quebranto superior a los u$s 1.500 millones durante ese mismo año. También la obligó a tomar la decisión de «desinvertir» ( léase abandonar) en mercados «no estratégicos», léase América latina, donde ya ha vendido la brasileña Bompreço a la estadounidense Wal-Mart, la chilena Santa Isabel a la local Cencosud y la homónima peruana a los gerentes. Y, claro, sigue negociando con Francisco de Narváez y la propia Cencosud la venta de Disco. También puso en venta sus operaciones en España y Polonia. Moberg recordó que a la empresa el fraude le costó «más de 100 millones de euros en abogados y contadores y 115 millones de euros en la reciente emisión de 625 millones de acciones; esto es mucho dinero».
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