Budapest (AFP) - El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, dejó abierta la posibilidad de que la institución no suba sus tasas a comienzos de setiembre, al indicar que la posición del BCE no ha sido reexaminada desde la crisis financiera.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Tomaremos nuestra decisión en ese momento-», declaró Trichet a la prensa al margen de un foro económico en Budapest, en referencia a la reunión mensual de política monetaria del BCE, prevista en Francfort para el jueves de la próxima semana.
«La evaluación del consejo de gobernadores tendrá lugar el 6 de setiembre. Entonces evaluaremos todos los elementos de las finanzas europeas y mundiales», declaró.
A comienzos de agosto, Trichet había subrayado la «gran vigilancia» que el BCE ejerce sobre los riesgos inflacionistas, una expresión que anuncia invariablemente una nueva vuelta de tuerca monetaria al mes siguiente.
Ayer, no obstante, recordó que el BCE «no se compromete nunca con anticipación» y que sus declaraciones habían sido efectuadas «antes de las turbulencias en los mercados».
«No nos comprometemos nunca con anticipación, para precisar lo que dije sobre la 'gran vigilancia'», señaló Trichet. «Estas declaraciones (del 2 de agosto) tuvieron lugar antes de las turbulencias del mercado», subrayó.
El derrumbe del mercado de créditos hipotecarios «subprime» o de alto riesgo en Estados Unidosamenazó de asfixia a los bancos comerciales a través del mundo en agosto, relegando a segundo plano las inquietudes sobre una eventual subida de los precios en la zona euro.
Inyección masiva
El BCE, de acuerdo con los principales bancos centrales del mundo, acordó inyectar dinero de forma masiva en el mercado monetario para responder a las necesidades de los bancos comerciales, que casi dejaron de prestarse dinero entre ellos, por temor a eventuales bancarrotas.
Estos últimos días, varias voces -sobre todo la del gobierno francés y la de ocho influyentes economistas alemanes- se elevaron para pedir al BCE que renuncie a una subida de su tasa directriz.
El BCE anunció el miércoles de la semana pasada que procedería a una operación de refinanciación a largo plazo para estabilizar el flujo monetario de la zona euro y afirmó paralelamente mantener su posición en cuanto a un alza de las tasas en setiembre. Días más tarde, el Banco Central Europeo volvió a insistir en que mantenía la posición expresada por Trichet el 2 de agosto.
La institución consideró en un comunicado publicado ayer en Francfort que «las condiciones en el mercado monetario a corto plazo siguen normalizándose» y expresó querer continuar con su reducción progresiva de las reservas que se han acumulado.
Dejá tu comentario