Trascendió que funcionarios del equipo económico ya están trabajando con la hipótesis de que enero tendrá una inflación minorista de 2% (o algunas décimas más). Para evitarlo ya no hay mucho margen: las alzas estacionales por el turismo y la inflación de base existente en el resto de los rubros harían trepar el costo de vida en ese porcentaje. Las medidas que hasta ahora está tomando el gobierno impactan más en el largo plazo, como por ejemplo los créditos del Banco Nación por $ 4.500 millones. Los acuerdos de precios firmados, en el mejor de los casos, reducirán cuatro décimas la inflación de diciembre. Enero, entonces, es lo que genera alarma.
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