Alianza Renault-Nissan está cada vez más cerca del final

Economía

La crisis desatada tras la detención y fuga del expresidente Carlos Ghosn se sigue profundizando. Los inversores ya están descontando la separación. Las acciones de Renault ayer cayeron casi el 3%.

Las acciones de la automotriz Renault cayeron ayer hasta su peor nivel en seis años después de una información de prensa según la cual Nissan aceleró los planes de contingencia secretos para separarse del fabricante francés de automóviles y romper la alianza que ha durado 20 años. Lo que determinaría el divorcio sería la caída en desgracia del expresidente de Nissan-Renault, Carlos Ghosn.

Los papeles de Renault cerraron ayer en la Bolsa de París con una caída del 2,82%. Finalizaron la jornada bursátil con un precio de 40,66 euros, que se traduce en una reducción de 1,18 euros en comparación con el cierre del pasado viernes (41,84 euros).

El derrumbe de las acciones se produjo cuando trascendió que los ejecutivos de Nissan han intensificado el plan de contingencia para una posible separación de Renault después del dramático escape de Carlos Ghosn de Japón, según informó el diario británico Financial Times, citando a fuentes que no identificó.

Según esa información, las discusiones preliminares para una separación incluyen una división total en ingeniería y fabricación, así como cambios en la junta de Nissan. Renault y Nissan declinaron hacer comentarios, aclaró el periódico.

El presidente de Renault, Jean-Dominique Senard, quien debe anunciar varios proyectos combinados para la alianza en las próximas semanas, tenía dudas sobre la sociedad desde el momento mismo en que reemplazó a Ghosn el año pasado, según el FT.

El recientemente nombrado CEO de Nissan, Makoto Uchida, ha estado trabajando estrechamente con Senard en estos nuevos proyectos, dijo una persona cercana a la gerencia de Nissan. Pero incluso durante la era de Ghosn, según personas cercanas a Nissan, algunos ingenieros no estaban contentos con el impulso de Ghosn para combinar ingeniería y fabricación.

Según el periódico, es probable que ambos fabricantes de automóviles busquen nuevos socios en caso de una división completa.

Ghosn, el exjefe de ambas compañías, construyó Renault-Nissan en las últimas dos décadas. Hasta que en noviembre de 2018 fue arrestado en Japón por supuestos manejos irregulares con los fondos de la corporación. Tras permanecer detenido durante 14 meses sin poder salir del país, Ghosn escapó del arresto domiciliario en Japón a fines de diciembre. Apareció en el Líbano, diciendo que no aceptaba ser juzgado por cargos de delitos financieros “en un sistema de justicia japonés manipulado”.

“Creemos firmemente que la relación entre (Renault y Nissan) y por lo tanto la Alianza está rota y es probable que se encuentre más allá del punto de reparación”, dijeron ayer en un informe Arndt Elinghorst y Chris McNally, analistas de Evercore ISI. En base a esa evaluación, estos expertos asignaron a las acciones de Renault una recomendación de “inferior al mercado”.

La fuga de Ghosn nunca cayó bien en Nissan. “Si Ghosn quiere demostrar su inocencia, no es escapando al extranjero la mejor forma de hacerlo”, comentó un directivo de Nissan citado por un diario de Tokio a comienzos de enero. “No se debería conceder la libertad bajo fianza a los sospechosos que nieguen los cargos que se les imputan”, añadió.

Además, la tensión se trasladó a los países de la alianza automotriz. Apenas se conoció que Interpol libró una orden de detención contra Ghosn, desde el Gobierno de Francia anticiparon que, llegado el caso, no concederían la extradición del empresario.

La secretaria de Estado francesa de Economía, Agnès Pannier-Runacher, dijo: “Si el señor Ghosn viene a Francia, no lo extraditaremos, porque Francia nunca extradita a sus ciudadanos. Si llega aquí, aplicaremos a Ghosn las mismas reglas que aplicamos a cualquier persona de la calle”.

Agencias: Reuters, Bloomberg

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