El petróleo cerró ayer en baja luego que un reporte del gobierno norteamericano mostró que los inventarios de crudo en el mayor consumidor mundial de energía aumentaron la semana pasada a su mayor nivel desde 1998. Pero el declive de los precios, que siguen aún cerca del récord de más de 70 dólares por barril, estuvo limitado por las persistentes preocupaciones sobre Irán, la disponibilidad de gasolina durante el verano en el Hemisferio Norte y el interés de grandes fondos en el sector energético.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El crudo bajó 36 centavos, a 68,62 dólares el barril, unos 2 dólares por debajo del máximo histórico alcanzado en el verano pasado, después que el huracán Katrina golpeó a las plataformas petroleras mar adentro y provocó la paralización de refinerías a lo largo del Golfo de México.
Informate más
Dejá tu comentario