15 de septiembre 2008 - 00:00

Alivio: se recupera ya el ingreso de gas desde Bolivia

A partir del viernes ingresa 1,2 millón de metros cúbicos de gas desde Bolivia a nuestro país. Representan unos 500.000 metros cúbicos diarios menos que el promedio de los últimos meses. Si se mantiene ese volumen, la escasez puede afectar a Salta, Tucumán y Jujuy, que por falta de capacidad de transporte no pueden satisfacer toda su demanda con gas local.

Con todo, el problema por ahora no trajo mayores consecuencias. El miércoles pasado llegaron 2,3 millones de metros cúbicos; el jueves -cuando oficialmente el gobierno de Evo Morales debió cerrar la salida de gas por Yacuiba debido a razones de seguridadentró 1,7 millón porque todavía había gas en los ductos. El viernes se habilitó la salida desde Madrejones, desde donde llegó el 1,2 millón que se presume se mantuvo durante el fin de semana.

Además del noroeste, otro afectado por la situación es Chile. Cuanto menos gas recibe la Argentina de Bolivia, mayor es la limitación a la exportación a Chile, que se mantuvo en torno a 490.000 metros cúbicos diarios para la región central de Santiago en los últimos días (en esto también influyó que la temperatura local se mantuvo baja a primeras horas del día y a la noche, aumentando el consumo interno).

  • Control

  • La crisis y la inestabilidad en Bolivia tendrían momentos de tregua, pero es improbable que se solucione rápidamente. Lo que está más allá de los reclamos actuales es el manejo y control de las reservas de gas, las segundas en importancia en Sudamérica.

    Los departamentos más ricos, donde está el gas, quieren controlar los precios de las exportaciones y los del mercado-local, y ser los beneficiarios principales de los impuesto a esas transacciones. Llegaron incluso a plantear la duplicación de los precios de exportación, lo que llevaría el valor del millón de btu a u$s 15, muy cerca de los u$s 17 que cuesta el Gas Natural Licuado (GNL) que se importa desde Trinidad y Tobago a partir de junio y se gasifica en un buque regasificador para inyectar los gasoductos troncales.

    El barco estaría ingresando en estos días su última carga y después se retirará hasta el invierno próximo, con el pronóstico de que será necesario volver a contratarlo hasta el invierno de 2011 por lo menos.

    Pero más allá de la coyuntura, Bolivia atraviesa una permanente incertidumbre que desalienta las inversiones de largo plazo de las petroleras internacionales. Es posible también que esas compañías estén esperando un cambio que flexibilice las condiciones impuestas por Evo Morales desde la nacionalización.

    La falta de inversiones abre un mantode duda sobre el suministro a la Argentina en el futuro. El propio Evo Morales reconoció que en lo que va del año las petroleras no cumplieron sus compromisos de inversión.

    Esto puede significar que durante el invierno de 2009 el suministro de venta a nuestro país se mantenga dentro de los niveles actuales, pero debajo de 2 millones de metros cúbicos diarios, y lejos de los 7,7 millones que ya debían entregarse este año, según los acuerdos firmados entre Morales y Néstor Kirchner en 2004.

    Tampoco hay expectativas favorables de que Bolivia llegue, aun en 2013, a estar en condiciones de vender gas a nuestro país por un total de 27,7 millones de metros cúbicos. Este volumen figura como elemento crítico en la estrategia energética del gobierno nacional también en esa fecha.

    Bolivia se quejó recientemente de que la Argentina no avanza en la construcción del gasoducto del nordeste, que llevará la venta a 27,7 millones de metros cúbicos. Pero con el actual precio de los insumos, lo único posible es que el gasoducto se construya recién cuando empiecen a desarrollarse las reservas de gas.

  • Alternativas

    Estos problemas llevaron ayer al embajador argentino en Bolivia a afirmar que la Argentina está buscando proyectos alternativos para la provisión de gas, entre ellos la construcción de dos plantas de regasificación de Gas Natural Licuado (GNL).

    Horacio Macedo, embajador de la Argentina en Bolivia, informó en una entrevista con el diario «La Razón» que su país «suscribió un acuerdo con Uruguay para la construcción de una planta de regasificación» y lanzar una convocatoria internacional para el suministro del combustible (GNL importado).

    Asimismo, reveló que nuestro país «tiene en marcha una iniciativa similar con Venezuela, para instalar otra planta de regasificación en el puerto de Bahía Blanca». En este caso dijo que el GNL «lo proveerá la petrolera venezolana PDVSA». En esta planta, la capacidad inicial de regasificación « rondará los 10 millones de metros cúbicos diarios».

    «Es una alternativa de la que la Argentina dispone ante la escasez y ante la disminución de los volúmenes contratados con Bolivia», remarcó. De todos modos, Chile está por el segundo año de construcción de una planta de esa naturaleza y todavía no la terminó.
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