En un extenso análisis, la Task Force Argentina, asociación que representa a inversores italianos que tienen 4.400 millones de dólares en bonos defaulteados, tuvo un pronunciamiento ambiguo sobre el canje de deuda. Consideró que la reestructuración propuesta por el Gobierno no mejora la que sus miembros rechazaron en el 2005, algo obvio ya que la propia reapertura así los considera, aunque señaló que es cuestión de cada uno de los bonistas decidir si aceptaban la oferta argentina. Además, critica duramente a la economía argentina.
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Los inversores italianos minoristas agrupados en la TFA, alrededor de 180.000 bonistas, tuvieron por parte del grupo liderado por Nicola Stock un largo informe donde analizan la oferta argentina. La asociación considera que la oferta es "unilateral" donde no hubo una previa consulta ni negociación con los bonistas. Más allá que la propia legislación sostiene que la oferta no puede mejorar a la propuesta del 2005, Stock se mostró más abierto a la consideración de los bonistas a la hora de aceptar o no. La postura cambia en relación al lanzamiento de canje de Kirchner y Lavagna en 2005. En ese momento, Stock había pedido a los inversores que no se adhieran a una oferta "unilateral, inadmisible e inaceptable". El fino cambio de actitud de la TFA se puede ver como un punto a favor para el ministro de Economía, Amado Boudou.
Sin embargo, en el análisis, también la Task Force criticó con dureza la política económica impulsada por el gobierno de Cristina Fernández. Se refirieron a la intromisión cambiaria del Banco Central, altas tasas de interés, la elevada inflación, el control de salario y precios, los cambios en la política fiscal y las tensiones tanto políticas como sociales.
El ministro de Economía, Amando Boudou, había presentado el pasado 3 de mayo en Italia la propuesta de canje. Cerca de 200.000 bonistas italianos no adhirieron al canje propuesto en 2005 por Argentina y constituyen el sector más difícil de convencer, por lo que el ministro decidió empezar por la capital italiana una delicada gira, cuya segunda etapa fue Londres y después Nueva York.
El Gobierno ofreció a los tenedores de bonos de su deuda en cesación de pagos canjear títulos a un tercio de su valor nominal, pero con un menú de nuevos títulos que le dan un valor real de mercado por encima del 50%. La oferta de canje da plazo a los pequeños inversores hasta el 7 de junio para adherir a ella.