Argentina, 4° en mercado de apuestas del Mundial

Economía

¿Tiene algún impacto el Mundial de Fútbol en la economía? Está claro que sí, dado, por ejemplo, el clásico aumento en las ventas de TV. Lo difícil es estimar cuánto y en qué país. La respuesta a esto la intentaron dar los integrantes del Departamento de Economía del ABN Amro, y sobre la base de los resultados obtenidos elaboraron un informe. A 67 días del inicio de la Copa del Mundo, fueron más allá del análisis tradicional de medir el efecto en el país organizador, en este caso Alemania. Las obras de infraestructura realizadas, pero por encima de ello el turismo por recibir -se estima que le ingresarán u$s 6.000 millones- son el clásico análisis que se efectúa.

Pero en el ABN Amro se preguntaron por lo que sucede en la economía del campeón. Y basados en lo sucedido en anteriores ediciones de la Copa del Mundo surgieron las conclusiones siguientes:

  • El fútbol sí tiene impacto en la economía y por lo tanto justifica el análisis. Los efectos a nivel macroeconómico o financiero no son significativos como para transformar una recesión en un boom. Pero no deben ser subestimados.   

  • El campeón del mundo tiene como premio agregado en lo económico un bonus de 0,7% de crecimiento adicional en promedio. El subcampeón no se queda sin nada: se lleva 0,3% de margen adicional comparado con el año anterior.   

  • A esta regla sólo hubo dos grandes excepciones: en el '74 y en el '78 con Alemania y la Argentina respectivamente campeones (y además anfitriones). Ambos países sufrieron recesiones tras el torneo.

  • Cuando Holanda fue campeón de Europa en 1988, el crecimiento económico fue muy superior al de los años previos. La Bolsa de Amsterdam ganó más de 29%.   

  • ¿Cuál es la correlación del campeón del mundo con las acciones? No hay algo preciso para derivar cierta regla, pero en las últimas tres copas, el país ganador tuvo una mejor performance que el finalista perdedor. En promedio, el retorno positivo fue de 10% para el triunfador.   

  • Hay un impacto en los consumidores con el denominado «sentirse bien» del país ganador. Consumidores alegres están más inclinados a gastar más. Al jugar más partidos el campeón, hay más actividad en bares y restoranes (que en el caso del resto de los participantes) y un mercado adicional de souvenirs (DVD, camisetas, etc.). Es innegable que consumidores confiados gastan más.

  • En el mencionado caso de Holanda en 1988, en el primer semestre la confianza de los consumidores era aún pesimista, pero luego, tras la victoria, se revirtió y estuvo siete puntos por encima en promedio en el segundo semestre. Algo similar se puede trasladar a los negocios. Un país que atrae la atención encontrará más fácil establecer relaciones comerciales o de inversión que en otros casos.   

  • ¿Qué país puede impactar mejor en la economía mundial? Aquí los analistas del ABN Amro hacen un ejercicio, o mejor dicho un juego basado en cuanto sucede hoy en términos de actividad. Ven como amenaza el déficit de cuenta corriente de EE.UU., al que califican de insostenible. El riesgo es que se lo corrija repentinamente con las tasas disparándose en poco tiempo. Por ello llegan a la conclusión, siempre basándose en términos mitad económicos y mitad lúdicos, que el campeón del mundo en Alemania debe ser europeo. Si es de otra parte del mundo, de poco servirá para corregir el desbalance mundial (por el pequeño impacto que tienen países latinoamericanos, por ejemplo, en el PBI del planeta). Tiene que ser de un país europeo relevante además, y cuya economía necesite un impulso (no que esté trabajando ya al tope de su potencial). Italia, sostienen, reúne todas esas condiciones y ayudaría a crear la demanda de bienes norteamericanos que hoy no encuentran domésticamente. Un juego económico.

    Resulta interesante, como siempre, analizar lo que anticipa el mercado de las apuestas sobre el Mundial 2006. Sirve para medir las probabilidades que se le asignan a cada competidor y además el impacto que tuvo en ello el sorteo que se hizo en diciembre de los grupos de cada país. Así, en el sitio www.betfair.com se puede observar, según cita el informe, que Brasil encabeza las preferencias con 23%, seguido de Inglaterra (12%), Alemania (10%) y luego la Argentina y Holanda con 9% y 6% respectivamente.

    El equipo inglés, tras el sorteo que determinó una zona accesible con Paraguay, Suecia y Trinidad Tobago, hizo mejorar en un punto sus chances. El gran perdedor del sorteo de las zonas del Mundial fue, para el mercado de apuestas, la selección argentina, que vio disminuir sus chances de ganar la Copa en casi dos puntos. Pero como en todos los mercados financieros, las expectativas y cálculos previos puedan estar -y seguramente lo estarán- muy lejos de lo que luego realmente ocurra. Mejor así en el caso argentino, que, como se mencionó, está 4° y muy lejos de Brasil en las preferencias. Si no, recuérdese lo sucedido hace 4 años.
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