El escándalo en la que se ve envuelto el titular del FMI tuvo sus repercusiones en el Gobierno. El encargado de esbozar las primeras declaraciones fue el mismo ministro de Economía, Amado Boudou quien pidió no apresurase a hablar de una elección para suceder a Dominique Strauss-Kahn, sin embargo se mostró a favor de que el próximo titular del organismo sea alguien de un país emergente que consolide las reformas impulsadas por el francés.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Por ahora tenemos un director del FMI. No hay que apurarse en esto", dijo Boudou, tras un encuentro con la cúpula de la UIA. El ministro señaló que "sería importante que haya alguien de los países emergentes porque esto consolidaría un camino que ha marcado Strauss-Kahn con la reforma".
"Estamos convencidos de que hay que seguir profundizando la democratización del FMI", sostuvo Boudou.
La posible dimisión de Strauss-Kahn debido a acusaciones por presuntos delitos sexuales ha desatado una batalla para su sucesión y ha intensificado los llamamientos de mayor transparencia en la selección del nuevo líder.
El FMI, con sede en Washington, indicó el pasado domingo que el "número dos" de la institución, el estadounidense John Lipsky, quedaba temporalmente a cargo de la institución como parte de su protocolo de funcionamiento, tras la detención de Strauss-Kahn.
El director gerente del Fondo Monetario Internacional ha sido tradicionalmente un europeo en virtud de un pacto forjado al final de la II Guerra Mundial que asegura la presidencia del Banco Mundial a un estadounidense.
Pero el monopolio europeo está ahora en tela de juicio ante la presión de los países emergentes para cambiar el actual sistema.
Europa, por su parte, insiste en que los graves problemas de deuda por los que atraviesan países como Grecia, Irlanda y Portugal, en los que el FMI está muy involucrado, hacen aconsejable la continuidad de un europeo al frente del organismo.
Dejá tu comentario