Argentinismo: no inauguran línea de subte por razones políticas
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Las fotos prueban que la
línea «H» de subte está
lista en su tramo Caseros-
Once. Los porteños, que la
pagaron, no pueden usarla
porque el secretario de
Transporte, Ricardo Jaime,
no firma el subsidio
operativo, el mismo que
perciben las líneas de
colectivos, trenes y el resto
de los subtes. Las obras se
terminaron en junio
pasado, pero el subte aún
no circula.
Desde ya, la difícil situación económica y financiera del estado porteño hace impensable que asuma «per se» el costo de hacer correr la línea «H», sumado al hecho de que se está a las puertas de un cambio de gobierno en la Ciudad.
Fue justamente ésa la razón por la que la «H» no se inauguró antes: el gobierno nacional no quiso entregarle ese argumento electoral (como muchas otras obras, hoy paralizadas en toda la Capital) al jefe de Gobierno Jorge Telerman, con quien disputó a través de Daniel Filmus -y ganó- el derecho a perder por veinte puntos en el ballottage enfrentando a Mauricio Macri.
Esta «visión» de la política haría que Jaime siga sin firmar el subsidio para la «H», lo que se traduce en la imposibilidad para los porteños de usar un medio de transporte que ellos mismos financiaron: toda la inversión salió de los impuestos recaudados entre los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires.
La demora, paralelamente, es una bendición no oculta para las empresas de colectivos que sirven el corredor Pueyrredón-Jujuy, que necesariamente verán caer el número de pasajeros transportados en cuanto funcione la línea «H».
Jaime debe, además, designar a la CNRT (Comisión Nacional de Regulación del Transporte, dependencia de esa secretaría) como órgano de control de la flamante línea. A este órgano podría sumarse el Ente Regulador de Servicios Públicos del Gobierno porteño, casi como un gesto de cortesía de Jaime.
«Cuando haya acuerdo entre Nación y Ciudad, la línea podría comenzar a funcionar dos meses más tarde de la firma; hay que hacer algunos ajustes finales y dotarla de material rodante; a la fecha ya hay cuatro formaciones 'abajo' -de las que dos ya están listas para caminar- pero obviamente hacen falta más», adelanta el informante.
Esas formaciones serán provistas en una primera etapa por el Estado nacional, pero restándolas del material rodante que Metrovías hace circular en las demás líneas del sistema de subterráneos; sería justamente la empresa del Grupo Roggio la que operaría la «H» en forma provisoria, hasta tanto se decida si se llama a licitación para entregarla a otra empresa.
Según el propio sitio Web de la SBASE (Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado), a junio último las obras presentaban avances de entre 98,1 y 99,69%; el total de metros cúbicos excavados ascendía a 381.400, el volumen de hormigón utilizado era de 107.300 m3, y el de acero, 6.684 toneladas. Sin embargo, «esos números son viejos: está todo terminado a 100%. Los decimales que faltaban completar correspondían a la 'limpieza general de las estaciones'», dice la fuente. Mientras, los porteños siguen esperando por una obra que pagaron pero no pueden usar. Un castigo al electorado capitalino por no acompañar al candidato del gobierno nacional.




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