Aumenta el temor entre los inversores: se desplomó Wall Street y arrastró a los mercados
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"Las cosas ahora están bastante feas", dijo Peter Kenny, director gerente de Knight Equity Markets. "Los comentarios de Bear Stearns fueron los que empujaron al mercado al borde del acantilado", añadió.
En una semana de mucha volatilidad, el Dow Jones bajó un 0,7 por ciento, el S&P 500 perdió un 1,8 por ciento y el Nasdaq retrocedió un 2 por ciento.
Los precios de los bonos del gobierno subieron, porque los inversionistas nerviosos se abalanzaron hacia la seguridad de los papeles del Tesoro.
Wall Street ha sido perseguido por las preocupaciones de que un deterioro de las condiciones de crédito perjudique a la economía. Cifras económicas más débiles de las esperadas del sector de servicios y de empleo contribuyeron al nerviosismo.
Los problemas del sector vivienda, por un alza de los impagos de hipotecas y una caída de los precios inmobiliarios en varios mercados, parecen haberse extendido a la contratación porque las constructoras están reduciendo sus plantillas.
Las acciones de Bear Stearns, que han caído un 24 por ciento en los últimos tres meses, llegaron a bajar el viernes hasta 106,55 dólares, su mínimo desde noviembre del 2005.
Finalmente, los títulos del banco de inversión cerraron con una baja de un 5,9 por ciento a 108,35 dólares en la Bolsa de Nueva York.
El viernes, el presidente financiero de Bear Stearns, Sam Molinaro, dijo que la turbulencia en el mercado de bonos que ha ahuyentado a los inversores del riesgo es la peor dificultad para el mercado desde el desplome bursátil de 1987 y el pinchazo de la burbuja tecnológica del 2000.
Las acciones financieras ya estaban pesando sobre el conjunto de las bolsas, luego del último signo de complicación en el mercado de hipotecas, cuando la financiera, American Home Mortgage Investment Corp. anunció planes para cerrar la mayoría de sus operaciones el viernes y despedir casi a 7.000 empleados.



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