Aun con mercados flojos se pagó menor tasa desde el default

Economía

No arriesgaba mucho ayer el gobierno en la primera colocación de bonos del año. La suba de los títulos en el mercado auguraba una importante caída de la tasa, lo cual se produjo. Pagó 7,71% anual en dólares y fue el costo más bajo desde que volvió a colocar deuda en los mercados al salir del default. Sin embargo, está lejos aún de lo que consiguen otros países que respetaron a inversores, como Brasil, Chile o Colombia. Afectó sólo marginalmente el súbito aumento de rendimientos en los bonos del Tesoro estadounidense y que haya sido la jornada más floja de los mercados en lo que va de 2007.

El Ministerio de Economía consiguió ayer reducir la tasa de interés en la colocación de BONAR VII, en un contexto algo más complicado de los mercados. Pagó 7,71% anual por u$s 500 millones, contra un rendimiento de 8,03% anual que había aceptado en la última licitación efectuada el 28 de noviembre.

El resultado fue predecible y estuvo en línea con lo esperado por el mercado. Hubo fuerte interés de inversores extranjeros, pero también resultó importante la actuación de una entidad local para la reducción de tasas. Banco Macro se adjudicó un total de u$s 103 millones, o sea más de 20% de lo colocado por el gobierno. El BONAR VII vence en 2013 y paga intereses cada seis meses.

La presentación total de ofertas triplicó lo que el gobierno había salido a buscar, ya que en total sumaron u$s 1.729 millones, lo que representó una relación de 3,5 veces lo que Economía había salido a buscar. Claro que el dato no es del todo relevante, ya que muchos inversores optan por presentar una gran cantidad de ofertas a distintos precios pero pensando en adjudicarse sólo una porción de ese total. Al Tesoro ingresarán u$s 495 millones, ya que el título fue colocado levemente debajo de su valor nominal, a u$s 990 por cada lámina de u$s 1.000. Esta operación resultó el debut de Sergio Chodos en la Secretaría de Finanzas, donde asumió el 1 de diciembre pasado. Aprovechó el buen momento que están atravesando los títulos emergentes para la emisión y por eso consiguió una disminución de tasas. Pero indudablemente no fue el día ideal de los mercados para salir a buscar fondos, ya que la tasa de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años (que es la referencia para las inversiones en emergentes) subió hasta 4,87% anual, su mayor valor desde agosto (ver aparte). «De no haber sido por este factor, el gobierno hubiera pagado una tasa inferior a 7,70%, pero ya se entra en el terreno de la hipótesis», explicaba ayer el gerente financiero de un banco extranjero que participó de la licitación.

Para los bancos y fondos extranjeros estas operaciones representan una interesante oportunidad, porque les permiten entrar dinero al país sin pagar el encaje de 30% que se exige para inversiones financieras.

  • Comparaciones

    La tasa de 7,71% es la más baja que consigue la Argentina desde que comenzó a emitir deuda tras la salida del default, en junio de 2005. Sin embargo, todavía está lejos de los niveles de rendimiento que consiguen otros países de la región por bonos de similar duración (el BONAR VII vence en 2013). Brasil, por ejemplo, pagó en la última colocación del Global 2037, 6,02% anual en dólares y Colombia consiguió 5,98%. Dejando afuera a Ecuador, a punto de declarar la cesación de pagos, la Argentina hoy sigue pagando las tasas más altas de la región. Por eso, estiman en el mercado, todavía existen buenas chances de que el valor de los títulos siga subiendo y que los rendimientos continúen achicándose. Eso, claro está, si acompaña la situación financiera internacional.

    El gobierno no tendrá demasiadas dificultades para cubrir sus necesidades financierasdel año. Según una estimación efectuada por el estudio Julio Pieckarz y Asociados, sólo debería buscar alrededor de u$s 3.000 millones en los mercados durante 2007. Según estos cálculos, 88% de las necesidades de financiamientose producirán en el segundo semestre, en particular en agosto por el vencimiento de una nueva cuota de capital del BODEN 2012.

    Y las perspectivas también son buenas para los años subsiguientes.
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