Sectores como el automotor, del trigo, lácteos, maíz y textiles, que fueron en 2000 los principales exportadores al país vecino, recibirán esta semana una mejora en su competitividad cercana a 7%, ya que al valor actual del euro, podrán beneficiarse con un dólar a $ 1,07: es decir, cada 100 dólares que exporten recibirán 107 pesos. Esto ayudaría a compensar una parte, aunque pequeña, de la devaluación del real, que desde enero acumula una pérdida en términos reales de 23%. Claro que esta devaluación supera a 60% (también en tér-minos reales) si se toma la depreciación que sufrió la moneda del país vecino desde enero de 1999. Igualmente, se trata de un incentivo: al recuperar ese 7%, en lo que va del año los exportadores locales habrían perdido 16% de competitividad frente a sus pares brasileños, en lugar de 23% perdido que acumulan actualmente.
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Intentando cuantificar el efecto en términos agregados, sobre la base que las ventas a Brasil el año pasado sin incluir combustibles fueron $ 5.560 millones, significa para los exportadores argentinos un ingreso adicional de $ 440 millones en los próximos doce meses, que podría ser mayor si continúa la tendencia creciente que en lo que va del año vienen mostrando los envíos a Brasil. Claro que esto también está sujeto al comportamiento del euro: si el euro se revaluara y volviera a los niveles que registró entre enero y marzo (llegó a u$s 0,96), el efecto sobre los exportadores se diluye y la mejora en la competitividad sería de apenas 3%. Contrariamente, si el euro sigue devaluándose, y llegara, por ejemplo a u$s 0,82, la mejora en la competitividad para los exportadores a Brasil alcanzaría a 10%.
Suponiendo que el euro se mantiene en los niveles actuales, el principal beneficiado de este sistema es claramente el sector automotor, que representa 23% del total de las exportaciones a Brasil que son incluidas en esta medida. Entre vehículos de carga, de pasajeros y partes y piezas para automóviles y tractores, la Argentina le exportó a Brasil en 2000 por $ 1.298 millones. Sobre esa base, una mejora de 7% en el tipo de cambio significa $ 91 millones anuales (en los próximos doce meses). Pero esta cifra sería mayor todavía si se tiene en cuenta que en los primeros cuatro meses del año (enero-abril), las exportaciones de estos productos a Brasil crecieron 30%. Si el crecimiento en las ventas se mantiene en este ritmo por los próximos doce meses, entre automotores y autopartes la Argentina podría exportarle en ese período a Brasil mercadería por $ 1.821 millones, de los cuales $ 117 millones serían consecuencia del tipo de cambio 1 dólar igual a $ 1,07.
El segundo gran beneficiado: los exportadores de trigo. La Argentina vende a Brasil 80% de su saldo exportable y 50% de su producción total. El año pasado significaron ventas por $ 827 millones, que ahora también se beneficiarían con 7% adicional.
En orden de importancia, el sector lácteo fue (sin incluir combustibles), el tercero de mayor importancia en sus envíos al país vecino. En 2000 se exportaron por $ 189 millones. Sobre esta base, y considerando el tipo de cambio $ 1,08, la mejora para este sector será de $ 15,2 millones.
Los envíos de maíz alcanzaron los $ 152 millones el año pasado, que sobre un tipo de cambio $ 1,07, significarían un aumento en los próximos doce meses de $ 10,7 millones. Una situación similar ocurre con las exportaciones de motores de pistón y sus partes, que el año pasado se colocaron en Brasil por $ 149 millones.
En el ranking de beneficiados, el quinto lugar es para los exportadores de textiles sintéticos y artificiales, que el año pasado realizaron ventas a Brasil por $ 106 millones. Un 7% de mejora en este rubro significa ingresos adicionales en 12 meses por $ 7,5 millones.
Una situación inversa vivirán los importadores argentinos desde Brasil, que verán reducir la mejora de precios que habían obtenido con la devaluación que viene sufriendo el real desde enero de 1999, cuando un dólar valía 1,2 real. Hacia el viernes esta moneda cerró en 2,4 reales. Pero como también para los importadores regirá el tipo de cambio combinado (euro y dólar), cada 100 dólares importados, deberán pagar $ 108. Los más perjudicados serán los importadores de automóviles y auto-partes, que en 2000 fue el principal rubro que ingresó desde Brasil por $ 1.024 millones. Suponiendo que en los próximos meses se importara una cifra similar y el euro se mantuviera en los niveles del viernes pasado, esas mismas compras le significarían a la Argentina $ 1.106 millones. Aunque este sector todavía tiene margen para especular con nuevas devaluaciones en el real.
Para los exportadores al resto del mundo, el efecto es más incierto, dado que al beneficiarse con un tipo de cambio combinado, se les anularán los reintegros de impuestos.
Igualmente, los especialistas anticipan un incremento importante en el superávit comercial, que también se podría ver potenciado por algunos artilugios contables que sobreestimen exportaciones. Con un tipo de cambio a $ 1,08, sobre exportaciones anuales por $ 26.400 millones como el año pasado realizó la Argentina, significa un aumento sobre las ventas externas, medidas en pesos, por $ 2.112 millones.
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