«Creo que los empresarios argentinos están dejando pasar una oportunidad de oro; la relación cambiaria con Brasil nos favorece como nunca antes, y muchos no están obrando en consecuencia. Nosotros, en cambio, después de varios años de trabajar a pérdida, estamos recogiendo los frutos y en tres años esperamos tener 50% del mercado de reposición de juntas y retenes.» El optimista es el autopartista Norberto Taranto, que entendió que para entrar en el socio del Mercosur «hace falta asociarse con un brasileño; de otro modo, no existís». El empresario, tras quejarse de «la Ley de Accidentes de Trabajo, la doble indemnización, las retenciones de 5%» como factores centrales que afectan la competitividad argentina, dijo que el año próximo invertirán casi dos millones de dólares en la ampliación de su planta de San Juan, con un crédito del gobierno italiano. «El próximo paso es instalarnos en México, porque desde allí es más fácil entrar en el mayor mercado del mundo: Estados Unidos». Agrega Taranto que -a diferencia de otros colegas, como José Luis Basso, cuyo principal mercado es Europa- «nuestra área de negocios es América, por el tipo de vehículos que se fabrican y porque el mercado de reposición es mucho mayor que en Europa.»
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