El oficialismo consiguió aprobar ayer en Diputados una de las herramientas que el gobierno utiliza para solucionar la crisis de los gremios petroleros. Es el proyecto que confeccionó un sistema de exenciones a medida de ese sector y que elimina de la base imponible del Impuesto a las Ganancias los vales de comida, viáticos y las horas de traslado de esos trabajadores.
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El proyecto fue redactado en el Congreso por el abogado moyanista Héctor Recalde a pedido de la Casa de Gobierno en medio de las negociaciones con los sindicalistas de Chubut, Neuquén, Río Negro y Santa Cruz. Ahora deberá pasar al Senado. Los adicionales por viajes y comida que cobran los trabajadores de ese sector, entonces, dejarán de formar parte de la base imponible del Impuesto a las Ganancias, con lo que se reduce la carga impositiva en sus ingresos.
La mayoría de los bloques de la oposición no acompañó el proyecto, que obtuvo dictamen de un plenario de comisiones la semana pasada, al sostener que se trata de una norma que beneficia a un solo sector y pidieron realizar una reforma que incluya la totalidad de los trabajadores.
Se referían al punto más polémico de esa ley: al establecer una exención en Ganancias sólo para un sector viola la regla número uno del principio de la tributación: la igualdad ante la ley.