Ayer volvieron a bajar las tasas que los bancos ofrecen a los ahorristas y se ubicaron en su menor nivel en los últimos dos meses. Por depósitos a plazo fijo a 30 días se pagó en promedio 15,7% anual. A 60 días el rendimiento descendió a 19% anual. La caída en las tasas cobra relevancia si se tiene en cuenta que hasta principios de la semana pasada algunos bancos ofrecían un interés de 24% anual. Pero en los últimos 10 días los rendimientos cayeron entre 5 y 9 puntos porcentuales, dependiendo de la entidad. Los banqueros aseguraron que estos niveles se mantendrán por lo menos hasta fin de mes. Sucede que hoy las entidades tienen una holgada posición de liquidez y el dólar ya no compite con los plazos fijos como inversión. El descenso en las tasas obedece a que en los últimos días bajó significativamente la demanda de efectivo por parte del público con el objetivo de irse de vacaciones. Por esta razón, los bancos ya no tienen la necesidad de mantener atractivas tasas para retener clientes. La caída en los rendimientos también se trasladó al mercado bursátil. Lo malo es que esta baja no se traslada a los créditos, por lo que no ayuda a aumentar el consumo para apuntalar la leve reactivación de la economía.