Así, el costo de la canasta alimentaria se encuentra en valores similares a los de octubre del año pasado, cuando se realizó la última medición de pobreza del INDEC. Es decir, que al menos por la evolución de los precios estaría asegurado que no debería haber más cantidad de indigentes que los que se registraron nueve meses atrás, en la última medición del INDEC. Igualmente, para conocer los resultados, hay que analizar la evolución de los ingresos familiares en ese período. Si bajaron los precios, pero también bajaron los ingresos, sí podría haber incrementado el número de pobres. Sin embargo,
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