Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

9 de septiembre 2026 - 11:07

Banco Central Europeo se alista para subir la tasa de interés al 2,5% ante repunte de inflación energética

El BCE se encamina a elevar la tasa al 2,5% impulsado por el alza energética, en una decisión que reabre el debate sobre la efectividad del ajuste frente a una inflación subyacente en desaceleración y un crecimiento frágil.

ver más

BCE prepara subida de tipos: El Banco Central Europeo se alista para elevar la tasa de interés al 2,5% ante la persistente inflación energética.

Reuters

El mercado ya descuenta un incremento de 25 puntos básicos que llevará la tasa de depósito del BCE al 2,5%. El verdadero desafío para el organismo no radica en la acción inminente, sino en la solidez del argumento oficial y su coherencia frente a la evolución de los indicadores económicos.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

El BCE inició su ajuste en junio elevando la tasa de depósito al 2,25% tras tres años sin cambios por el shock energético de Irán. Tras congelar la tasa en julio, Christine Lagarde, titular del BCE, reforzó su tono restrictivo y orientó la expectativa del mercado hacia un nuevo aumento en septiembre.

En ese marco, las cifras de inflación de agosto despejaron cualquier duda, con la inflación de la zona euro en el 3,3%, frente al 2,9% de julio y el nivel más alto desde septiembre de 2023, mientras la inflación energética se disparaba al 14,3% desde el 10,3%.

El detalle

Al revisar la tendencia más allá del índice general, el escenario cambia de sentido. La inflación subyacente, que excluye componentes de alta volatilidad como energía, alimentos, alcohol y tabaco, cedió del 2,5% al 2,4%. En paralelo, la inflación de servicios, el componente más vinculado a los salarios y la demanda interna, retrocedió al 3% desde el 3,3%.

El Banco Central Europeo se alista para elevar la tasa de depósito al 2,5% ante la persistente inflación energética.

Hay pocas pruebas de que el alza energética genere "efectos de segunda vuelta" en los demás precios. La ausencia de este traspaso es el principal argumento contra el endurecimiento monetario, según estudios del propio BCE.

En un documento publicado este martes, economistas del BCE subrayaron que los factores adversos de oferta de energía, impulsados por las tensiones geopolíticas, explican cerca del 90% del aumento de la inflación energética entre enero y mayo.

Además, los economistas señaron que "esta vez domina el shock de oferta de energía, mientras que la demanda y los estímulos de la política pública desempeñan un papel menor". Y agregó que "estas diferencias son clave para explicar por qué las respuestas de política monetaria son distintas".

El repunte de los años 2021 y 2022, giró en torno a "una combinación de factores de oferta y demanda de gran magnitud y sin precedentes", razón por la cual el BCE entonces "subió los tipos de interés de forma contundente y persistente" en lugar de hacerlo de manera gradual. La dispersión entre países en la UE subraya además hasta qué punto la situación es desigual.

Las cifras de agosto muestran un repunte al 14,3%, impulsando la decisión del BCE a pesar de una inflación subyacente a la baja.

Mismo shock energético, resultados diferentes

En el desglose de tres de las principales economías europeas, en agosto la inflación fue del 4,5% en España, del 2,9% en Alemania y del 2,7% en Francia, todos países expuestos al mismo shock energético con resultados muy distintos, con economías regidas por un único tipo de interés. El crecimiento económico es la otra severa dificultad.

La zona euro demostró una resistencia superior a la prevista, un fenómeno que ING atribuye a una combinación de factores: una cuota de azar, un impacto más claro del cierre del Estrecho de Ormuz sobre sus competidores asiáticos y el sostén del estímulo fiscal. Sin embargo, desde la entidad advierten que esta capacidad de encaje no implica que el crecimiento no pueda, ni deba, acelerarse.

ING caracteriza el movimiento previsto para el jueves como "otra subida de tipos de seguro", o "una subida de tipos 'dovish'", y destaca que incluso con el 2,5% la tasa de depósito se mantiene dentro del intervalo que el propio BCE considera neutro. Ir más allá implicaría concluir que es necesaria una política restrictiva, lo que sería una situación completamente distinta.

Los mercados descuentan una suba de 25 puntos básicos.

El incremento al mismo tiempo

Cabe precisar que el BCE no actúa en solitario, y eso influye en el euro. La Reserva Federal se reúne los días 15 y 16 de septiembre, luego de que Kevin Warsh, aprovechara su primera intervención en Jackson Hole para defender que las condiciones financieras no son restrictivas y que la inflación subyacente no ha mejorado.

En ese marco, previo a las declaraciones de Warsh, los inversores estimaban la probabilidad de una subida de tipos en EEUU en aproximadamente una de cada tres, pero ahora descuentan un 60% de opciones de que la Fed eleve el rango objetivo del 3,5%-3,75% al 3,75%-4%.

La medida del BCE se da en un contexto de posibles aumentos de tipos en la Reserva Federal de Estados Unidos y el Banco de Japón.

Asimismo, el Banco de Japón tomará el relevo los días 17 y 18 de septiembre, con los mercados atribuyendo entre un 80% y un 90% de probabilidad a una subida hacia el 1,25%. Por su parte, se espera que el Banco de Inglaterra mantenga los tipos en el 3,75% el 17 de septiembre, ya que actualmente conserva un nivel de interés mucho más alto que el resto.

Si bien la suba de tasas de septiembre se da prácticamente por descontada, el ajuste difícilmente resolverá el dilema de fondo del BCE: encarecer el financiamiento para contener una inflación sobre la que apenas tiene margen de acción, al tiempo que retira un estímulo monetario que la economía aún podría necesitar.

Últimas noticias

Te puede interesar

Otras noticias