El Banco de Inglaterra decidió hoy, por cuarto mes consecutivo, mantener los tipos de interés en el 4,75 por ciento en el Reino Unido, su nivel más alto en cerca de tres años.
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La decisión, esperada con práctica unanimidad por los analistas, se ha tomado al término de una reunión de dos días celebrada en Londres por el comité monetario de la entidad emisora británica.
El Banco de Inglaterra ha estimado que en este momento no hay un excesivo riesgo de un repunte de inflación, la razón que le llevó a aumentar en cinco ocasiones, en menos de un año, el tipo interbancario.
En agosto pasado, la última vez que subió los tipos de interés, el Banco de Inglaterra explicó que esa medida era necesaria para que la inflación se mantuviese por debajo del límite del 2 por ciento y apoyar la tendencia a la ralentización económica.
En el tercer trimestre de 2004 el Producto Bruto Interno (PBI) del Reino Unido ha crecido a un ritmo anual del 0,4 por ciento y varios indicios muestran que el precio de las viviendas ha comenzado a caer.
El banco Halifax auguró recientemente que el precio de las viviendas bajará un 2 por ciento el próximo año, tras caer un 0,4 por ciento el mes pasado.
Además, la inflación subió apenas una décima en octubre, hasta colocar la tasa en el 1,2 por ciento, muy por debajo del límite anual del 2 por ciento fijado por la entidad emisora británica.
Si en esta ocasión los expertos estaban convencidos de que el Banco de Inglaterra mantendría los tipos en el 4,75 por ciento, hay divisiones sobre qué ocurrirá en el futuro, pues unos analistas esperan nuevas subidas, pero otros no lo ven tan claro.
"Creo que no habrá un cambio a corto plazo. Los tipos de interés parece que se mantendrán iguales durante los próximos meses", afirmó hoy el economista Simon Rubinsohn, de la firma de mercado Gerrard.
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