30 de noviembre 2004 - 00:00

Banco Mundial también padece "superpoderes K"

Los superpoderes con que cuenta el gobierno para manejar fondos -los hoy vigentes, no los aumentados para 2005- avanzan ya por terrenos más peligrosos. Una decisión del jefe de Gabinete derivó más de $ 8 millones destinados al Plan Jefas y Jefes hacia nuevas contrataciones, además sin tope, del Ministerio de Trabajo. Lo curioso es que parte de esos montos sale de asistencia aportada por el Banco Mundial. No es el comienzo de un estilo de manejar las partidas sin control del Congreso porque este año se vieron ejemplos aún mayores, modificando el destino de casi $ 5.000 millones. Pero liberar los límites de la ley para incrementar contratos, y por lo tanto gasto, y además hacerlo aumentando o recortando planes financiados con organismos internacionacionales resulta un avance peligroso.

El gobierno comenzó a ensayar cómo utilizará en 2005 los superpoderes. La Jefatura de Gabinete dio una muestra clara de cómo desviar fondos dentro de la Administración Pública cuando les recortó más de $ 8 millones a las partidas del programa Jefes de Hogar que se aplican en la provincia de Buenos Aires para destinarlas a financiar nuevos contratos para una unidad ejecutora de programas del Ministerio de Trabajo. Lo curioso es que, por una mera resolución administrativa, se están desviando fondos que son aportados por un programa del Banco Mundial, todo un récord de extraterritorialidad en el uso de los superpoderes.

La historia es simple: en el artículo 28 de la Ley de Presupuesto 2004, el Congreso, por pedido del propio justicialismo, le puso un límite al gasto en contratos de todo tipo, pero sobre todo en personal, para impedir que superaranlos firmados en 2003.

Pero mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia 908 de este año -dictado «en la semana fatídica de los tres decretazos históricos» que dispusieron desde modificaciones al Presupuesto por $ 4.600 millones hasta cambios en los fondos fiduciarios, como explica el mendocino Raúl Baglini-, el Ejecutivo se «autodelegó» en el jefe de Gabinete la posibilidad de exceptuar a las distintas áreas de la Administración Pública de ese límite. Esa libertad para contratar fue utilizada con fruición después, basta con leer una decena de boletines oficiales de los meses siguientes.

Con ese otro «superpoder» en la mano -que no fue otorgado por el Congreso, sino por un decreto propio de la Presidencia-, el viernespasado el gobierno publicó en el Boletín Oficial la «Decisión Administrativa 595/04».

Por esa norma, el jefe de Gabinete exceptuó al Ministerio de Trabajo de cumplir el límite fijado en la Ley de Presupuesto para incorporar más contratados al Estado. Hasta allí no sería una novedad, sino otra verificación del uso compulsivo de decretos y resoluciones para trasponer límites fijados por las leyes.

• Medida interesante

Pero lo interesante es la medida presupuestaria tomada para financiar ese aumento de contratados. Para hacerlo, es decir, para tener los fondos con qué pagar esos nuevos contratos, se tomó del programa Acciones de Empleo, subprograma plan Jefes de Hogar, el monto de $ 8.503.100, para destinarlo a un aumento de la partida Contratos Especiales, Gastos en Personal del mencionado Ministerio de Trabajo.

Con esa medida, se redujo ese presupuesto social financiado con fondos del Banco Mundial en la partida
Ayuda Social a Personas en la provincia de Buenos Aires. Y aquí otro punto increíble: los superpoderes sirven también para modificarle el presupuesto al Banco Mundial.

Esos no fueron los únicos fondos desviados a la firma de más «contratos especiales». En la Secretaría de Trabajo se redujo en $ 1.275.295 el presupuesto de Transferencias a Instituciones Culturales y Sociales sin fines de Lucro, del programa Acciones de Capacitación Laboral, para asignar el mismo monto al incremento de los Gastos en Personal de la Secretaría de Trabajo. Es decir, otro caso similar.

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