Las ventas de los bancos Suquía, Bisel y Bersa, que actualmente están en la órbita del Banco Nación, finalmente no se harán a través del mecanismo de remate bursátil sino por medio de licitaciones públicas. De esta forma, se terminó modificando una idea que inicialmente había esbozado el ministro de Economía, Roberto Lavagna.
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La decisión se tomó ayer al mediodía, en una reunión en la que estuvo presente el presidente de la Nación, Eduardo Duhalde, y en la que participaron el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, el superintendente de Bancos, Jorge Levy y la representante de Economía en el Banco Central, Felisa Miceli.
La posibilidad de realizar el remate bursátil fue desestimada por la necesidad de encontrar un operador para cada una de las instituciones. «Podía ocurrir que un oferente ganara un banco determinado al hacer la mejor oferta por Bolsa, pero que luego no fuera aceptado por el Central», explicaron funcionarios de Economía.
• Dos sobres
Por lo tanto, el proceso consistirá en la apertura de dos sobres: en el primero deberá constar la oferta técnica y en el segundo la económica. Será el Banco Central quien deberá definir si acepta o no las condiciones técnicas que presenten los interesados.
El pliego de licitación realizará un llamado amplio a los interesados. La idea es respetar el espíritu de la resolución 480 del Ministerio de Economía, que abre el espectro para la venta de bancos. Por lo tanto, podrán participar en la licitación bancos que actúan en el sistema local y también grupos privados interesados en ingresar al negocio financiero.
Adicionalmente a la licitación, una posibilidad es que entre las ofertas se priorice que los bancos finalmente coticen sus acciones en Bolsa.
En los próximos días habrá reuniones con funcionarios de Sedesa (Seguro de Depósitos SA) y el Fondo Fiduciario para definir los aportes que podría destinar cada institución para las correspondientes ventas.
Se estima que recién para mediados de diciembre el proceso podría ser finalizado. De los tres bancos que pertenecían al grupo francés Crédit Agricole, el que más interesados tiene hasta ahora es el Suquía. Uno de los que manifestó interés por la institución cordobesa es el Banex.
Por el Banco Bisel, en tanto, existiría interés de las cooperativas que eran dueñas de la institución hasta su venta a mediados de los '90 al Crédit Agricole. Justamente, estas cooperativas quieren volver a agruparse, aprovechando la fuerte inserción que tiene el banco en sectores agropecuarios de la Pampa Húmeda, aprovechando la mejora del campo con un tipo de cambio mucho más conveniente.
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