3 de diciembre 2002 - 00:00

Bancos tuvieron un día de normalidad

La noticia fue, nuevamente, que no hubo noticia: tal como sucediera con la devolución de plazos fijos, el primer día del fin del «corralito» fue una jornada de absoluta normalidad en los bancos. Fue como si nada hubiera pasado en los últimos doce meses: la gente concurrió en todo el país a las sucursales en menor número que la semana pasada, según todas las entidades consultadas.

Por eso, los bancos redujeron las tasas de interés que ofrecen a sus clientes en plazos fijos, la venta de dólares cayó en relación a jueves y viernes pasados (empezó «pedido» y cerró «ofrecido») y el volumen de depósitos no sólo no cayó: según fuentes del Banco Central se incrementó en unos $ 50 millones.

De todos modos estos números (y todos los demás que ofrecían los bancos ayer a través de sus voceros) son provisorios. La razón es que habrá que esperar hasta hoy para que las entidades procesen las operaciones de ayer. Es que, a diferencia de las críticas jornadas del primer cuatrimestre del año, esta vez no hizo falta procesarlas la misma jornada, dado que el número de operaciones y el monto de las mismas no justificó la urgencia.

De todos modos, en el mercado financiero se admitía que «ahora estamos más vulnerables»: si bien no se esperan grandes remezones por el lado del tipo de cambio o corridas bancarias, de producirse alguna crisis política o social no habrá barreras de contención para el retiro masivo de fondos a la vista.

• Lo esperado

«No pasó nada, pero no esperábamos otra cosa, franca-mente», dijo a ese diario un alto ejecutivo del Citi. «Desde hace dos meses venimos mirando que, al menos en nuestro caso, no había grandes sumas acorraladas, y el nivel de dinero transaccional era el legítimo para la actual situación».

Con el hombre del banco estadounidense coincidieron varios banqueros consultados, en relación de que ahora hay que monitorear más la tasa de interés que el tipo de cambio. Y ayer ese indicador no sólo permaneció tranquilo, sino que bajó. Lo mismo sucedió con las ventas de moneda extranjera: «Vendimos menos dólares que el jueves y viernes de la semana pasada; el dato vale porque fue parejo en las 215 sucursales que tenemos en todo el país», dijo un hombre del Banco Galicia.

Esa entidad, según el mismo portavoz, perdió 2,6% de depósitos en plazo fijo pero ganó cerca de 10% en cajas de ahorro y cuentas corrientes. El primer dato es «normal»: todos los primeros días de mes caen los plazos fijos; como contrapartida hubo grandes depósitos en cuentas salario, que no fueron retirados al contado y en el momento por los empleados.

Desde ya, en el mercado financiero se descontaba que mucho de la paz de ayer debe atribuirse a las versiones de que el fallo de la Corte Suprema sobre la redolarización no sería tan catastrófico como se había planteado la semana pasada. De hecho, el rumor de que dos de los miembros del alto tribunal abrirían la puerta a «soluciones alternativas» a la entrega compulsiva de pesos o dólares, hizo mucho por calmar las aguas. En una reunión que mantuvieron varios banqueros a media tarde, se conversó sobre la posibilidad de que el fallo sea dado a conocer el 10 de diciembre, el 17 o en febrero. «Nosotros queremos que se resuelva ya mismo: no queremos esperar tres meses con esta espada de Damocles», dijo uno de los participantes en el encuentro.

En tanto, desde el
Banco Río dijeron: «No hubo aglomeraciones, ni operaciones fuera de lo normal; tampoco grandes ventas de dólares. Todo marchó muy tranquilamente; puede decirse que ayer hubo menos incertidumbre que el viernes sobre el futuro del sistema financiero».

Por su parte un ejecutivo del BBVA Francés admitió que era posible que «hayamos tenido alguna aglomeración en deter-minada sucursal, pero fue un fenómeno puntual; todo el banco funcionó de manera normal y sin gran afluencia de público».

En el Banco Ciudad fue igual: si hubo más movimiento -dijo un portavoz-«fue porque empezamos a pagar los sueldos de los maestros y los empleados del Poder Judicial. Pero no hubo retiros ni presión sobre el dólar». En el HSBC el panorama fue casi calcado: «Hubo la gente normal que hay un lunes que además es el primer día del mes.»

Pero todos los consultados se mostraron prudentes, y nadie cantó victoria todavía: «Esperemos a ver qué pasa el resto de la semana», fue la advertencia casi unánime.

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