Reservas: BCRA vendió u$s110 millones en dos días y redujo a la mitad el saldo comprador de enero

Economía

Sigue alta la demanda de divisas para pago de importaciones y cancelación de deuda de empresas. Había comprado u$s204 M en dos semanas. Se acercan vencimientos con el FMI por u$s1.100 M.

El Banco Central encadenó ayer su segunda rueda consecutiva con venta de divisas como parte de su intervención en el mercado cambiario oficial luego de empezar el año con una racha positiva ante el buen ritmo de ingreso de los dólares de la cosecha récord de trigo. Según fuentes del mercado, la persistente demanda lo llevó a desprenderse de u$s60 millones ayer, que se sumaron a los cerca de u$s50 millones del día previo. Entre ambas ruedas, la autoridad monetaria tuvo ceder algo más de la mitad de los u$s204 millones que había logrado comprar en la primera mitad de enero.

Ocurre en un contexto de retroceso de las escasas reservas y en un verano desafiante no sólo por motivos estacionales sino también por los movimientos del mercado al compás de la negociación con el Fondo Monetario Internacional. Esto se refleja, por ejemplo, en las presiones sobre el dólar blue y el riesgo país (ver aparte).

El saldo de la participación oficial en el mercado mayorista en lo que va del mes sigue siendo positivo en cerca de u$s100 millones, aunque por pagos de deuda (el mayor fue la cancelación de intereses a los bonistas por u$s693 millones) las tenencias internacionales brutas cayeron u$s629 millones desde el 30 de diciembre y cerraron ayer en u$s39.033 millones. Según estimaciones privadas, las netas rondan los u$s3.000 millones.

Las dos ruedas consecutivas de ventas coincidieron con un leve descenso de la liquidación del agro y una persistente demanda. Destacan en el Gobierno que 2021 cerró con un récord de importación de insumos y que esa dinámica se sostiene en el inicio de este año. A eso se sumaron vencimientos de deuda reestructurada por parte de algunas empresas, principalmente el de Genneia, que pagará u$s96 millones este jueves por capital e intereses de una obligación negociable.

La deuda de empresas fue una de las principales fuentes de presión sobre las divisas del BCRA en el último tiempo luego de que, durante la gestión de Cambiemos, se incrementara en más de u$s20.000 millones el stock de deuda externa privada financiera. Por caso, Martín Guzmán, dijo días atrás que entre 2020 y 2021 demandaron más de u$s8.300 millones de las reservas para cancelar capital e intereses por pasivos financieros. Es por eso que la entidad que preside Miguel Pesce llevó a las compañías (a través de un límite de acceso a las divisas al tipo de cambio oficial para abonar grandes vencimientos de capital) a iniciar procesos de reestructuración a partir de septiembre de 2020. A fines del año pasado prorrogó la vigencia de esa disposición para continuar durante este año con las refinanciaciones.

Con la negociación con el FMI para postergar el pago de los u$s45.000 millones que contrajo Mauricio Macri como marco, el equipo económico se prepara para atravesar dos meses exigentes en términos estacionales. Si bien trigo garantiza un flujo de divisas interesante (en total, estima la Bolsa de Comercio de Rosario que ingresará el récord de u$s4.500 millones), ante el fin de la cosecha fina los funcionarios avizoran dos meses en los que la demanda de divisas tiende a superar a la oferta hasta que a mediados de marzo empieza a ingresar la liquidación de la cosecha gruesa (soja y maíz). En ese momento, esperan poder empezar a recuperar reservas.

En ese cuadro, el Central sostiene su estrategia de esterilización de liquidez para acotar el impacto cambiario de la reversión estacional de la demanda de pesos que ocurre en enero y febrero tras la suba de diciembre. A pesar de que inició un desarme gradual de los Pases a siete días hasta su eliminación definitiva, continuó aspirando fuerte vía Leliq en lo que va del mes para retirar parte del dinero emitido para cubrir gastos de fin de año. Hasta ahora, el stock de Pases se redujo en $1,39 billones pero el de Leliq se incrementó en $1,46 billones.

Así, una de las incógnitas es qué pasará con el próximo vencimiento de capital con el FMI correspondiente al multimillonario préstamo firmado en 2018. Cae el viernes de la próxima semana y ronda los u$s720 millones. El lunes siguiente expiran unos u$s360 millones de intereses. Si bien estos compromisos son anteriores a los u$s2.900 millones que caducan en marzo y cuyo pago se descartaba porque resulta inafrontable, no está claro qué ocurrirá ahora que la negociación con el organismo se tensó ante el pedido de Washington de un ajuste fiscal acelerado. Fuentes oficiales consultadas evitaron dar precisiones al respecto.

Todo esto ocurre en el marco de la aceleración del ritmo de depreciación del tipo de cambio oficial que implementa el BCRA para acercarlo paulatinamente a la inflación. Luego de un 2021 marcado por la estrategia de ancla cambiaria para intentar contener la suba de precios, este año el objetivo es sostener el tipo de cambio real. Ayer convalidó una suba de 7 centavos hasta los $104,24 y, en lo que va de enero, avanzó a una tasa mensualizada del 2,3%, por encima del 1,8% de diciembre y del 1,1% que promedió entre mayo y noviembre. Con todo, por el momento, se mantiene por debajo de la dinámica inflacionaria actual para evitar sumarle presión adicional.

Esta aceleración del deslizamiento del dólar contribuyó a reducir considerablemente las expectativas de un salto devaluatorio implícitas en las tasas del mercado de futuros, que cayeron entre 13 y 15 puntos porcentuales para enero y febrero en lo que va del año. Lo destacó el analista financiero Andrés Reschini: “Hubo una notable corrección del mercado desde fin de 2021 en las expectativas de salto cambiario (en términos de TEA) para los futuros de dólar de Matba-Rofex en las posiciones más cortas, luego de que el BCRA comenzara a acelerar más gradualmente”.

El Gobierno siempre descartó un salto devaluatorio (ya que espiralizaría la inflación, complicaría la reactivación y agudizaría la crisis social), aunque buena parte de los inversores apostó en los últimos meses a que ocurriera de todas formas. El año pasado, ante la no concreción de ese escenario, el Central ganó $30.000 millones producto de su intervención en el mercado de futuros del dólar. En 2022 también intentará imponer sus estrategia.

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