Un país, sin guerras, ni con grandes catástrofes climáticas ni telúricas ni sanitarias a nivel nacional, que alcance una tasa de pobreza semejante habla a las claras del cúmulo de errores cometidos y de oportunidades desaprovechas durante décadas. Solo pensar que en laboratorios argentinos se produce una de las vacunas contra el covid-19 que todo el mundo demanda para sortear la pandemia y sus olas, pero que debe ser envasada en el exterior por carecer de la tecnología y la escala para terminar el proceso aquí, también habla a las claras de la paupérrima planificación estatal y privada de las últimas décadas. No es más ni menos que otro ejemplo de un país que produce materia prima (en este caso de alta tecnología científica) y la exporta para importar productos terminados. Un verdadero despropósito, porque no hablamos de cohetes turísticos a Marte. De estas cuitas y otras se hablan en las mesas de operaciones, dado que el concierto local no da mucho para profundizar en decisiones de inversión de largo plazo. La política ingresa en la encerrona de las PASO y las legislativas mientras el mundo y los científicos locales advierten riesgos de fuertes rebrotes de la pandemia de ahora en más. Así que por las buenas o por las malas se teme que la actividad sufrirá. Por eso en las mesas señalan que ya en campaña y con este panorama los que aspiraban a la cautela fiscal para ir encuadrándose con los manuales del Fondo tendrán tragarse varios sapos porque el horno no está para bollos, con semejante nivel de deterioro social.
Lo que se dice en las mesas
¿Qué pasó con cuento del valor agregado a las exportaciones? Seria preocupación por impacto de la segunda ola en la economía. Un Biden a los mordiscos.
-
Crujen las expectativas, se recalientan las listas de precios y el revoleo oficial de datos muestra los hilos
-
Paritarias de Comercio: cuánto cobrarán en abril de 2026 con el acuerdo vigente
Los mercados atentos al Plan Biden ya lo califican como “Más Gobierno”, “Enormes despilfarros” e “Impuestos masivos”. Dicen que los progresistas tienen los ojos puestos en las billeteras de los contribuyentes para “hincarle el diente” y pagar sus grandes esquemas gubernamentales, y parece que Joe los complacerá. Mientras tanto el Presidente de EE.UU. puede llegar a sufrir un cierto “lawfare dog” porque uno de sus perros (tiene dos ovejeros alemanes, Major y Champ) ha mordido por segunda vez a personal de seguridad y de la Casa Blanca. El último incidente obligó a la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, y a la de la Primera Dama, Michael LaRosa, a bajar los decibeles calificando las lesiones como menores. Pero ocurre que la legislación es muy estricta con estos casos y solo da una chance. Si se repite entra en juego la llamada “responsabilidad estricta” y los Biden pueden ser demandados por los danmificados. Ni Balcarce ni Dylan se atrevieron a tanto.
Tardó 24 horas el Deutsche Bank para reconocer que también estaba en la partida con Archegos. Cada día aparecen nuevos protagonistas. Todos popes de las finanzas globales, Morgan Stanley, Credit Suisse, Nomura, Goldman, y otros tantos. Ya la SEC comenzó a investigar el caso del derrumbe del hedge fund Archegos Capital Management liderado por el ex-Tiger Management, Sung Kook “Bill” Hwang, con un largo prontuario en el accionar de los fondos de cobertura (en 2012 se declaró culpable de fraude e inside information y pagó a la SEC millonarias multas). Desde esta Sección se había advertido el escándalo financiero en Europa con la financiera británica Greensill, que curiosamente también afectó al Credit Suisse, y ahora tras Archegos surgen la pregunta: ¿quién sigue? ¿Por qué 2021 se está convirtiendo en el año en que las estafas se están desmoronando? ¿El apalancamiento sobre el apalancamiento desencadenará una implosión más amplia o será algo más, como liquidez? Eso es lo que se cuestionan los inversores mientras siguen de fiesta pero con cierto recelo. El temor es que la investigación de la SEC afecte la operatoria de Swap y otros derivados vinculados con el apalancamiento y el llamado “margin call. En la película homónima (sobre la crisis subprime) el personaje de Jeremy Irons (John Tuld, CEO de un gran banco de inversión de Wall Street) sentencia: “Para ganarse la vida en este negocio, sea el primero, sea más inteligente o haga trampa”. Parece que varios vieron este film, también Hwang.



Dejá tu comentario