El ministro de Relaciones Exteriores, Rafael Bielsa, viajaría a Italia para normalizar las relaciones afectadas por el canje de la deuda argentina. La confirmación del viaje dependerá de que el gobierno italiano prometa que no intervendrá más públicamente en el proceso de salida del default, por lo menos hasta el 25 de febrero, cuando termine el canje. Como se sabe, el ministro de Economía, Domenico Siniscalco, el 12 de enero hizo una fuerte embestida contra la propuesta argentina en el Congreso italiano. El viaje, además, dependerá de la confirmación de otras reuniones del canciller en Europa, todas con fecha cercana a la finalización del canje.
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La posible visita a Roma fue negociada en las últimas horas entre Bielsa y Giampaollo Bettamio, viceministro italiano de Relaciones Exteriores para las Américas, el responsable del cuidado de las relaciones con la Argentina. Ambos mantuvieron en los últimos días en Cartagena, Colombia, una reunión en la última jornada de la Mesa de Cooperación Internacional en Colombia, donde habló ayer Bielsa.
Ya estaría confirmada una reunión entre el canciller argentino y el ministro de Relaciones Exteriores italiano, Gianfranco Fini, dos funcionarios que hasta ahora no tuvieron buena sintonía en su diálogo, por lo que será una oportunidad para mejorar su relación. Se espera también algún encuentro con Siniscalco, pero depende de la marcha del canje.
La historia de las relaciones entre la Argentina e Italia de los últimos meses es conflictivaa partir de la posición que Silvio Berlusconi adoptó en defensa de los 450.000 bonistas que tienen títulos de la deuda externa caída en default por 14.000 millones de dólares. Unos días antes de la apertura del canje, entre el 12 y el 13 de enero, el caso argentino fue tratado en el Congreso italiano, donde hablaron Siniscalco y el cotitular del Comité Global de Acreedores (CGA), Nicola Stock. Ambos fueron muy críticos de la propuesta del gobierno de Kirchner, sobre todo Siniscalco, que mostró una posición de defensa de los bonistas. Sin embargo, el ministro italiano prometió ese día que no habría más embestidas contra la Argentina «para respetar su soberanía». Esa frase fue interpretada por el gobierno como un puente hacia una mejora en las relaciones.
• Neutralidad
Un buen gesto, por lo menos en la visión de la Argentina, fue la postura neutra de la administración Berlusconi ante la presentación de ayer de un comité de acreedores italiano que pidió a la Consob, Comisión de Valores de Italia, «suspender inmediatamente como medida cautelar la oferta de canje propuesta por la República Argentina».
Mientras tanto, desde el gobierno argentino se observa con interés el destino que tomará en el Congreso italiano un proyecto de ley, que ya tiene media sanción, por el cual se responsabilizaría a los bancos por haber vendido títulos de la deuda argentina a punto de caer en default. En los próximos días llegaría a Buenos Aires una comitiva con representantes de diferentes bloques legislativos italianos, que le darían al gobierno argentino un panorama sobre la marcha del proyecto.
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