17 de noviembre 2000 - 00:00

BLINDAJE FINANCIERO

PERIODISTA: Sorprende un poco cómo los mercados ignoraron la baja de la calificación argentina que dispuso Standard and Poor's.
Funcionario: Los mercados tienen información más profunda. Nosotros en Washington creo que dimos el paso clave cuando descubrimos qué los atemorizaba más. Era la posibilidad de que ante los vencimientos del año próximo de la deuda pública argentina, sobre todo los muchos acumulados en el primer trimestre, pidiéramos reprogramación de ellos, lo que podría implicar un tiempo sin pagarlos. Cuando negamos terminantemente esa posibilidad se empezaron a encaminar bien las cosas.

P.: También sorprende que Estados Unidos no haya comprometido una ayuda directa, como hizo con México ante una crisis financiera grave hace 5 años.

F.: México fue un caso extremo y allí actuó directamente la Tesorería norteamericana. Pero el Congreso de EE.UU. advirtió que no volviera a hacerlo porque, de lo contrario, le reglamentaba por ley ese tipo de ayuda directa.

P.: Entonces ¿de qué sirve ir a ver al secretario del Tesoro, Larry Summers?

F.: Sirve mucho ante el Fondo Monetario, Banco Mundial y otros organismos. Pero la ayuda directa del Tesoro fue una especulación de la prensa aquí. Nosotros nunca apostamos a eso.

P.: Exactamente ¿a qué apuntaron para la cobertura externa en fondos frescos que necesitaban?

F.: En primer lugar tenemos u$s 1.800 millones del Fondo disponibles sin usar aunque de llegada gradual a una tasa muy adecuada, de 6,5% anual. Luego apostamos a los créditos contingentes como los que obtuvieron Brasil y Corea en su momento que ya son más caros, de Libor más 3 puntos, algo superior a 9%. Todo eso de libre disponibilidad. Luego venían los créditos del Banco Mundial y el BID. Y si fuera necesario más recurríamos al Banco de Ajustes Inter-nacionales o Banco de Basilea (BIS en las siglas en inglés) pero éste es un crédito muy restringido. Sumemos a eso el aporte local de bancos y AFJP. Los alemanes, por ejemplo, miran mucho la confianza de los inversores locales de un país para luego comprometer la ayuda externa. Por eso seguimos creyendo en un mercado de capitales de la Argentina y volveremos a licitar Letras.

P.: ¿Seguirán licitando Letras tras la experiencia de la tasa entre 13 y 16% que hizo estallar la desconfianza?

F.: Hay un calendario de licitaciones de Letras y lo vamos a cumplir. Hay que recalcar que la Argentina no tiene problemas de solvencia sino de estrechez financiera en algunos momentos.

P.: ¿No admiten que dejaron subir demasiado la tempera-tura, por caso haber licitado Letras antes?

F.: Algunas cosas tuvimos que reconsiderar. Por caso el colchón de mil millones de dó-lares con que nos movíamos resultó insuficiente. El déficit del presupuesto se nos disparó que es lo que movió a Standard and Poor's.

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