Las exportaciones de gas desde Bolivia hacia Argentina y Brasil se normalizaron luego de que los habitantes del departamento Gran Chaco desocuparan las plantas de bombeo que mantenían tomadas en el sur del país y fuerzas de seguridad bolivianas retomaran el control de las instalaciones.
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El suministro se repuso cerca del mediodía desde el campo San Antonio, tras la verficación técnica de las condiciones de las plantas de Villamontes y Yacuiba, tomada desde el miércoles último por pobladores de estas dos localidades que diputan límites y regalís gasíferas, anunció ayerel ministro de la Presidencia, Juan Quintana, informó la agencia ABI.
Los envíos hacia Brasil y Argentina habían sido recortados el viernes en prevención hasta que la empresa estatal Yacimiento Petrolíferos Fiscales de Bolivia (YPFB) retomara el control de las instalaciones ocupadas.
La reducción fue por escasas horas de 5,2 millones de metros cúbicos diarios a 1,2 millones para Argentina, y de 24,6 millones a 24 millones para Brasil, según anunció ayer el ministro de Planificación del Desarrollo, Gabriel Loza.
No obstante, fuentes oficiales argentinas habían aclarado ayer que la medida no iba a afectar el consumo interno.
La normalización en las instalaciones de los departamentos de Gran Chaco y O'Connor obedeció a una decisión del presidente Evo Morales de retomar con las fuerzas de seguridad el control de las plantas, ante el peligro de una explosión masiva, en especial en la localidad de Yacuiba, debido al stock acumulado, superior a los 600 mil litros de combustible.
A partir de la orden presidencial, los pobladores de Villamontes y Yacuiba desocuparon las instalaciones y las Fuerzas Armadas y la policía bolivianas recuperaron las plantas.
"El control militar en todas las plantas del Chaco boliviano es total. No hay una sola planta, una sola estación de compresión que no esté protegida por las Fuerzas Armadas", aseguró el ministro de Defensa, Walker San Miguel, según indicó ABI.
Por su parte, el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, informó que 220 efectivos de la policía patrullan las calles de Yacuiba para asegurar la seguridad de sus pobladores.
El gobierno denunció que la estación de bombeo de Pocitos, a dos kilómetros de Yacuiba, fue saqueada por un grupo de "vándalos delincuentes" que aprovecharon la protesta social que exigía la resolución limítrofe para establecer si el cantón Chimeo, donde está ubidado el megacampo gasífero Margarita, pertenece al departamento de Gran Chaco o de O'Connor.
El ministro de la Presidencia pidió a las autoridades de Yacuiba que contribuyan a recuperar los bienes saqueados e instó a la Fiscalía General a identificar a los vándalos.
"Como Gobierno vamos a hacer cumplir la Constitución Política del Estado, las normas y leyes para garantizar la normalidad, tranquilidad y la paz en todos aquellos puntos de todo el territorio nacional", aseguró Quintana.
En tanto, la reunión convocada por el Gobierno para buscar solucionar el conflicto junto a las autoridades regionales de las provincias Gran Chaco y O'Connor, y de la Prefectura de Tarija fue declarada en un cuarto intermedio hasta el próximo lunes.
La solución del conflicto fue encomentada al prefecto del departamento Potosí, después de que se excusó el de Tarija, a cuya jurisdicción pertenecen los dos departamentos en conflicto.
La primera reunión de conciliación convocada y dirigida por el vicepresidente Alvaro García Linera fracasó, ya que solo acudieron el prefecto de Potosí y los delegados de O'Connor, mientras los de Gran Chaco exigían hasta anoche negociar en esa región.
Una mediación del prefecto tarijeño, Mario Cossio, y la suspensión de la toma de las plantas de bombeo abrió la posibilidad de que la reunión se concrete en La Paz, informó.
"La intención del gobierno es reunir a todos los actores representativos de sus regiones. No importa el tiempo que nos lleve. En este conflicto están en juego el territorio y el dinero y lo que se quiere es buscar una solución acordada", dijo García Linera.
Los pobladores de Yacuiba y Villamontes levantaron también el bloqueo de los caminos al interior y a las fronteras con Argentina y Paraguay y suspendieron el paro que mantuvieron durante cinco días.
Según cálculos oficiales, la disminución de los volúmenes de gas exportado el viernes provocó una pérdida de 980.000 dólares que deberán ahora absorber los municipios de Yacuiba y Villamontes.
La producción de los campos San Alberto y San Antonio, en el disputado yacimiento Margarita, en el que operan la brasileña Petrobras, la hispano argentina Repsol YPF y la franco belga Total, se destina a la exportación y al consumo interno.
Las ocupaciones del campo San Antonio dejaron desde el martes último un saldo de dos muertos y varias decenas de heridos, además de la toma como rehenes de 73 uniformados, que fueron liberados el jueves.
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