La Paz (EFE) - El gobierno boliviano aprobó ayer la construcción de un nuevo gasoducto en su territorio por parte del grupo Repsol-YPF, el de capitales franceses TotalFinaElf y la petrolera brasileña Petrobrás, según informó una alta fuente del Ejecutivo de ese país. Si bien la Superintendencia de Hidrocarburos aún debe evaluar el impacto de la obra en el sector petrolero, se descuenta que no existirán objeciones en esa institución, que estaba a la espera de la aprobación del gobierno al plan ambiental del gasoducto. Para construir el ducto de 450 kilómetros, las tres petroleras invertirán cerca de u$s 300 millones casi en partes iguales. La obra permitirá transportar gas natural desde el sur de Bolivia, de los campos de San Alberto y San Antonio (Tarija), y conectarlo al gasoducto Santa Cruz-Sao Paulo a fin de incrementar en los siguientes años las exportaciones energéticas. El proyecto, que estaría terminado a finales del año próximo, tendrá una capacidad superior a los 30 millones de metros cúbicos diarios de gas, que es el volumen que Bolivia debe comenzar a exportar hacia Brasil en 2004.
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