13 de junio 2005 - 00:00

Bolsa se reúne con Kirchner: rechazan control de capitales

La puesta en marcha de barreras para el ingreso de capitales golondrina causó fuerte preocupación entre las distintas entidades que componen el mercado de capitales argentino. Tal como se preveía, aseguran que se trata de un duro golpe para la operatoria financiera local y advierten que las transacciones se trasladarán de manera creciente al exterior.

Precisamente, éste será el tema central que surgirá el miércoles a las 17.30, cuando Néstor Kirchner reciba al presidente de la Bolsa de Comercio, Adelmo Gabbi; y a los principales ejecutivos de la institución.
Se trata de un encuentro protocolar para invitar al primer mandatario al acto aniversario de la entidad, el 12 de julio, pero en el que surgirá inevitablemente el daño que les provoca la restricción al ingreso de fondos del exterior que tienen como destino inversiones de portafolio. Paralelamente, funcionarios de Economía recibirán a economistas y empresarios que plantearán otros mecanismos para limitar daños y mantener controles.

La medida que el jueves dio a conocer el gobierno les pegó de inmediato al precio de las acciones (que en dos jornadas acumularon una pérdida de 3,50%, según el índice Merval) y, en menor medida, a los bonos. En los próximos días, advierten los operadores, podría continuar esta tendencia negativa.

• Inmovilización

Desde el viernes, el ingreso de dólares que tienen como destino la compra de acciones y bonos no sólo debe quedar en el país por un año, sino que además 30% del dinero queda inmovilizado (o en «encaje», según la jerga financiera) también por doce meses. La medida busca desalentar una revaluación del peso o, lo que es lo mismo, una caída del dólar por debajo de $ 2,90.

La preocupación por este desaliento al ingreso de capitales de corto plazo es compartida tanto por las autoridades de la Bolsa de Comercio porteña (donde se concentra toda la operatoria ligada a las acciones) como por el Mercado Abierto Electrónico (MAE), donde los bancos transan títulos públicos.

«Además de exportar soja o cuero, ahora también vamos a exportar nuestro mercado de capitales»,
se quejaba el encargado de la operatoria de Bolsa de un banco local.

Los afectados directos de esta situación son las empresas que cotizan en Buenos Aires, pero no lo hacen en Nueva York. Por ende, se quedan sin financiamiento externo. También afecta al crédito externo de empresas, incluso el denominado «intercompany» por el que, por ejemplo, si IBM Nueva York quiere financiar a IBM Argentina, deberá inmovilizar 30% del préstamo.

En la City porteña aseguran que la medida de desalentar el ingreso de dólares impondrá una restricción más al mercado.
Y proponen una salida que es compartida por varios directores del Banco Central: eliminar parcialmente el requisito de liquidación en el mercado local de divisas provenientes de la exportación.

Aunque el tema fue analizado en el Ministerio de Economía, por el momento fue desechado. Para Roberto Lavagna sería un golpe dar marcha atrás con una de las medidas centrales que surgieron tras la salida de la convertibilidad, como es la obligatoriedad de liquidación en el país, con pocas excepciones, como ocurre con la minería y las compañías petroleras. Teme que, algún día, el flujo se revierta.

También en la Unión Industrial Argentina (UIA) se analizó el tema y se concluyó en que una forma de mantener el dólar por encima de $ 2,90 es reducir el ingreso de los dólares de exportación.

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