Los inversores continuarán esta semana tras los bonos posdefault en pesos y, aunque más lentamente que en días anteriores, quizá se acentúe la suba. El atractivo de estos títulos que se emitieron después del default de la deuda externa es que se indexan por CER y dan una tasa de interés por encima de ese ajuste de 2% anual. Al estar el dólar quieto y con tendencia a la baja, las ganancias en la moneda de Estados Unidos crecen a niveles atractivos, porque al mismo tiempo suben los precios en los productos de la canasta familiar y se avecina la suba de tarifas, dos hechos que harán subir la renta de estos bonos que ajustan por la inflación. La semana pasada, los BOCON PRE8 y PRE12 subieron casi 1,5% en dólares. Para tener una idea de lo que significa ganar esa proporción, hay que hacer la comparación con lo que da un plazo fijo en Estados Unidos a un año: un inversor que inmovilice el dinero en un banco norteamericano gana 1% en 12 meses. Si compra bonos del Tesoro de Estados Unidos, el título más seguro del mundo, la renta es inferior a 3% en todo el año.
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Y aquí van datos adicionales de lo que puede pasar con el dólar en el corto plazo: • Los exportadores, la semana pasada, fueron fuertes vendedores de dólares para todos los fines de mes desde marzo hasta junio porque querían asegurar precio. Esto provocó una pronunciada baja de la divisa a futuro de más de 1% en la semana. Hoy el dólar contado está más barato que a fin de marzo y abril.
• Los exportadores están ingresando divisas a un ritmo de u$s 40 millones diarios promedio y saben que son cantidades excesivaspara el mercado y que al Banco Centralle va a costar cada vez más mantener el dólar por encima de $ 2,90.
• El viernes, cuando cerró el mercado mayorista había oferta de dólares por $ 40 millones y órdenes de compra por menos de u$s 18 millones.
• El Deutsche Bank, en un informe privado a sus clientes, la semana pasada, dijo que vendió más de 10 millones de dólares a futuro porque cree que en los próximos tres meses el dólar puede tocar un piso de $ 2,80.
Todos estos argumentos son estímulos para que los inversores aumenten sus posiciones de títulos posdefault. Si bien en las últimas ruedas de la semana pasada los bonos operaron más calmados, se espera que en estos días retomen la suba porque tras ellos están los que quieren atrapar ganancias en dólares.
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