El ministro de Economía, Amado Boudou, aclaró a los banqueros y fondos de inversión interesados en la emisión de deuda argentina que la intención del país es pedir dinero sólo a baja tasa y para proyectos y obras de infraestructura particulares. Sin avanzar mucho en el concepto, el ministro de Economía abortó así en parte, la intención de algunos financistas interesados en repetir la oferta que hace 15 días le hicieron al mismo funcionario en Nueva York, durante la presencia de este y la presidente Cristina de Kirchner en esa ciudad.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Según Boudou, la intención del país es únicamente financiarse para proyectos concretos, tomando fondos de dirección única y no para cuestiones fiscales, ya que el 2011 está cerrado, en referencia al proyecto de ley de utilizar nuevamente dinero de las reservas para pagar deuda externa.
Durante el próximo ejercicio, el dinero que el Gobierno pidió para cubrir las necesidades financieras llega a los U$S 7.500 millones, y desde Olivos se descarta que habrá apoyo parlamentario para esta operación.
La posición argentina sobre el rechazo a tomar deuda fue expuesta por Boudou en dos seminarios organizados en el marco de esta cumbre conjunta del FMI y el Banco Mundial. La primera vez fue ayer en el encuentro preparado por el inglés Barclays; mientras que esta mañana se repitió la teoría en una reunión de el norteamericano Merril Lynch- Bank of America.
En ambos casos, Boudou evitó hablar del conflicto con el FMI por la negativa del país de aceptar las inspecciones dispuestas por el artículo IV del organismo, y se concentró a hablar de los buenos números económicos y fiscales de su gestión.
Aparentemente, la visión es apoyada por los banqueros. Una breve recorrida verbal por los presentes en ambos eventos (entre los que se encontraban entre otros, representantes del Santander, HSBC, Citibank, Standard Bank, Bank of America, Mitsubishi y el Deustche Bank entre los extranjeros, así como también locales como el Galicia), coincidiría en que la combinación entre tasas altas (frente a casi el 0% mundial), pago garantizado con reservas y default lejano, potenciarían las intenciones de apostar, al menos en este contexto económico- político, la posición oficial argentina.
Dejá tu comentario