17 de diciembre 2000 - 00:00

Brasil: "Ahora empieza la recuperación de la Argentina"

José Botafogo Gonçalves es una de las voces económicas más importantes de Brasil. No sólo por ser el principal negociador de ese país dentro del Mercosur bajo el cargo de embajador plenipotenciario, sino que además es uno de los amigos y consultores más cercanos a Fernando Henrique Cardoso. Dentro del gabinete brasile-ño se asegura que fue el principal consejero e informante de Cardoso durante la formación del blindaje financiero, aun más que el ministro de Hacienda, Pedro Malan. Es un buen dato para la Argentina, ya que este funcionario es un defensor acérrimo del Mercosur. Según Botafogo, «en ningún momento de la crisis hubo dudas sobre la convertibilidad argentina, ni propias ni de ningún integrante del gabinete de Fernando Henrique Cardoso».

Aseguró además que en
«menos de un año no habrá más sanciones antidumping dentro del Mercosur» ya que se negociará la eliminación de esa alternativa.

Periodista: ¿Tuvo Brasil en algún momento de la crisis económica argentina temores sobre la vigencia de la convertibilidad?


José Botafogo Gonçalves:
En ningún momento de la crisis hubo dudas sobre la convertibilidad argentina, ni propias ni de ningún integrante del gabinete de Fernando Henrique Cardoso. Además creemos firmemente que una Unión Aduanera puede convivir con sistemas cambiarios distintos. La solución a estos diferentes sistemas es la posibilidad de avanzar en la coordinación de variables macroeconómicas, tal como se firmó en Florianópolis. Si los fundamentos económicos están bajo control, no hay que imaginar fluctuaciones graves.

P.: ¿Lo deja tranquilo el blindaje financiero?


J.B.G.:
Estamos convencidos, yo personalmente y lo hago extensivo al presidente Fernando Henrique Cardoso y al ministro de Hacienda, Pedro Malan, de que con este camino que toma la Argentina comenzará la recuperación de su economía

P.:Ya está firmada la Política Automotriz Común (PAC). ¿Cuánto le podrá aportar al sector automotor argentino, hoy muy deprimido?

J.B.G.:
La demanda brasile-ña en el año 2001 superará largamente el 1,7 millón de unidades, y gran parte de ese incremento será abastecido por la Argentina. No es imposible pensar que sólo con esto la Argentina se acerque a las 380.000 o 400.000 unidades. Pero créame que espero firmemente que, además del crecimiento brasileño, la recuperación de la Argentina sea lo que haga aumentar la producción automotriz en ese país.

P.: El conflicto por los lácteos demuestra que recurrentemente hay problemas por dumping. ¿Cómo se piensa solucionar este tipo de conflictos?


J.B.G.:
La idea es ir perfeccionando los mecanismos de defensa de la competencia y que antes de junio, para la próxima cumbre de presidentes de Asunción de Paraguay, se haya avanzado en que no existan más sistemas de defensa comercial intrazona. Ya no hay más salvaguardias, y en menos de un año puede no haber más sanciones antidumping dentro del Mercosur.

P.: La reducción de arancel externo común en 0,5% que se resolvió en Florianópolis pare-ce poco para un bloque que quiere abrirse más al mundo...


J.B.G.:
Puede ser, pero marca una tendencia. Además esa reducción es por todo el año 2001, pero en junio, en la próxima cumbre se discutirá qué hacer con 2,5% restante. No es que se haya cerrado el debate en 0,5%.

P.: El secretario de Industria, Javier Tizado, dijo que durante este semestre se instrumentarán políticas activas dentro de la Argentina para que se pague sólo 3% o 0% de aranceles sobre la importación de bienes de capital para telecomunicaciones e informática. ¿Brasil tomará represalias?


J.B.G.:
Para nada. Por el momento es una decisión de cada país que Brasil respetará. Pero hasta junio. Luego debemos discutir la situación.

P.: ¿El Mercosur debe ser proteccionista en estos sectores?


J.B.G.:
Un ejemplo que podemos seguir es el de Irlanda, que de ser un país atrasado fomentó la industria informática y de software. India también. Creo que ésos son los casos que debe observar el Mercosur.

P.: ¿Hay alguna posición formal de Brasil de no negociar elArea de Libre Comercio de las Américas (ALCA) si Estados Unidos no acepta discutir los subsidios agrícolas?


J.B.G.:
No es una posición nueva. La mantendremos en 1995, en 2001 y en 2005. Lo mismo es extensivo a la Unión Europea. La Argentina pierde por lo menos 8.000 millones de dólares con estos subsidios, y Brasil mucho más. Lo que perdemos es monumental. Es una cosa absurda.

Entrevista de Carlos Burgueño

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