18 de junio 2001 - 00:00

Brasil apoya, pero afirma que el plan llega demorado

Rio de Janeiro (EFE, AFP) - El gobierno de Brasil salió a respaldar las medidas económicas anunciadas el viernes por la Argentina, pero señaló que la mejora del cambio para los exportadores debió ser decidida hace al menos cinco años.

Según el ministro de Agricultura brasileño, Marcus Vinicius Pratini de Moraes, las mejores condiciones en las que los exportadores argentinos liquidarán sus divisas no afectarán al comercio entre los dos países. De acuerdo con el ministro, la medida anunciada el viernes por Domingo Cavallo aumentará la competitividad de los productos argentinos, pero no perjudicará las exportaciones brasileñas hacia ese mercado.

«Ellos hicieron una depreciación de cerca de 8% del peso con respecto al dólar, en tanto el real se ha devaluado más de 20% este año... Es claro que los productos argentinos van a adquirir competitividad, pero no creo que esa ganancia vaya a ser tan significativa», afirmó en declaraciones publicadas ayer por el diario «O Globo».

Anticipo en Brasil

Pratini de Moraes dijo que en su encuentro con el presidente Fernando Henrique Cardoso y los ministros del área económica, Cavallo les había anticipado las medidas adoptadas, les pidió respaldo y también no comentarlas hasta el anuncio oficial.

De acuerdo con el funcionario brasileño, la decisión de devaluar de hecho el peso llegó con un atraso de por lo menos cinco años. «La Argentina hizo algo que tendría que haber hecho hace mucho tiempo, que es ajustar el valor de su moneda. Un país pobre tiene que tener un dólar caro. Sólo así es posible conseguir superávit comercial», dijo.

El ministro descartó la posibilidad de que Brasil o algún otro socio comercial de la Argentina pretendan cuestionar las medidas de ese país ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) por considerarlas un subsidio a las exportaciones. «No es posible que algún socio comercial tenga el coraje de perjudicar a la Argentina, que en este momento está intentando recuperar su economía», afirmó. «El apoyo de Brasil es integral, porque nos interesa que la Argentina vuelva a crecer. Son tres años de estancamiento que también nos afectan a nosotros», explicó.

Al respecto, el ex canciller brasileño,
Luiz Felipe Lampreia, actual presidente del privado Centro de Estudios Brasileños de Relaciones Internacionales (Cebri), también indicó que a pesar de que las medidas de Cavallo hieren las reglas del libre comercio, no cree que Brasil vaya a cuestionarlas ante la OMC.

Pratini de Moraes advirtió con todo que existe el riesgo de que las empresas argentinas, temiendo una futura devaluación real del peso, intenten protegerse mediante la adquisición de dólares y presionen una verdadera depreciación.
«El problema es saber si esa devaluación será de sólo 8%», indicó.

En tanto, el diario «Folha de S. Paulo» aseguró que el principal objetivo de Cavallo es el ajuste fiscal y no un cambio del régimen cambiario. Según su analista
Gilson Schwartz, «el paquete argentino es más fuerte en los estímulos al crecimiento y de refuerzo al ajuste fiscal que en la modificación del régimen cambiario y de los estímulos a la generación de saldos en el comercio exterior. Resta saber si los mercados entenderán las cosas de ese modo o (si supondrán) que se trata de un esfuerzo para intentar salvar un modelo condenado».

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