La devaluación del real sigue. En lo que va del año la moneda brasileña se devaluó nada menos que 17%, en un país que en ese lapso tuvo una inflación menor a 4%. Para la Argentina implica que el peso deberá enfrentar a una moneda con enormes ventajas en el comercio exterior. El real en 2,35 dólares (el dólar subió 21% en el año) facilita la invasión de zapatos, pollos y textiles brasileños, al tiempo que traba las ventas argentinas de la industria agroalimentaria y de autos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Ayer el dólar siguió subiendo en Brasil, pero cuando se encaminaba a 2,37 dólares, el Banco Central decidió intervenir con 425 millones de dólares en títulos. De esta manera consiguió que la divisa cierre en 2,348 reales. Estos títulos están nominados en reales y se denominan técnicamente Notas del Banco Central Serie Especial (NBC-E). Las NBC-E vencen el 14 de marzo de 2002 y ofrecen la misma protección que los billetes en dólares porque además de pagar intereses son corregidas por la variación cambiaria. De todas maneras, una parte de los bancos, empresas e inversores prefirió comprar directamente la moneda.
La demanda de dólares sorprendió no sólo por su magnitud, sino porque ocurrió al día siguiente de que el Banco Central decida una fuerte suba de la tasa en reales. La medida se tomó para desalentar la compra de dólares y disminuir el consumo.
Sin embargo, la sensación de inestabilidad económica provocada por la crisis argentina y por la crisis energética, alientan a la compra de divisas.
El dólar está haciendo peligrar las metas comprometidas con el FMI. En primer lugar, difícilmente se alcance la meta inflacionaria inferior a 6% anual. Además complica el cumplimiento del déficit fiscal debido al encarecimiento de la deuda interna por la suba de las tasas. También se aleja la posibilidad de crecer este año 4%.
Uruguay afectado
Pero no sólo la Argentina se ve afectada por la devaluación brasileña. Uruguay ya comenzó a padecer las consecuencias de la debilidad del real. El presidente del Banco Central del Uruguay, César Rodríguez Batlle, dijo que la devaluación del real «afecta a 30 por ciento de los bienes y servicios» uruguayos al trastrocar sus «precios relativos» en el mercado internacional.
Rodríguez Batlle participa en Rio de Janeiro de una reunión de presidentes y directores de Bancos Centrales de América latina, Estados Unidos, Canadá y España.
«Cuando un país hace algo mal, golpea al de al lado», manifestó el presidente del banco emisor uruguayo, en declaraciones similares a las que hizo hace una semana Domingo Cavallo.
Al gobierno de Uruguay se le complica con la devaluación brasileña el plan de reactivación del sector agrario para impulsar un repunte de la economía nacional.
Sobre el Mercosur, el funcionario de Uruguay dijo que tuvo muchos efectos positivos en los '90, pero ahora pasa por un momento de «menos euforia», indicó Rodríguez Batlle.
«El compromiso con el Mercosur existe» y ninguno de sus países miembros ha planteado dejarlo por las dificultades comerciales. No obstante, «en este momento el contenido del bloque es más político que económico», admitió el funcionario.
Dejá tu comentario