Brasil registró su peor superávit primario en 14 años
-
Los bancos centrales más importantes del mundo afrontan un test clave ante el shock global del petróleo
-
Descuentos en COTO hoy: qué promociones hay este sábado 25 de abril y cómo aprovecharlas
Brasil utiliza este indicador como referencia de la salud de sus cuentas públicas y de su capacidad para pagar los encargos de su deuda.
El ministro de Hacienda, Joaquim Levy, explicó que el Gobierno tuvo que revisar su meta de superávit a la luz del nuevo escenario económico brasileño este año, para cuando se prevé una fuerte contracción económica y una caída en la recaudación impositiva.
Brasil tan sólo creció un 0,1 % en 2014 y para este año, según las últimas proyecciones del propio Gobierno, se prevé una contracción del 1,49 %.
Esa difícil coyuntura obligó a la presidente brasileña, Dilma Rousseff, a anunciar un duro ajuste fiscal en enero, poco después de asumir su segundo mandato de cuatro años, para hacer frente al déficit primario de 32.536 millones de reales (unos 9.859,4 millones de dólares) de 2014, cuando Brasil registró el primer saldo negativo en sus cuentas públicas en 13 años.
Según el Banco Central, en el mal desempeño del primer semestre contribuyó especialmente el resultado de junio, cuando el país registró un déficit fiscal primario de 9.323 millones de reales (unos 2.825,1 millones de dólares), el peor resultado para este mes también en 14 años.
El emisor informó igualmente que en el primer semestre del año pagó 225.870 millones de reales (unos 68.445,4 millones de dólares) en intereses de deuda, por lo que el déficit nominal en las cuentas públicas en el período se elevó a 209.646 millones de reales (unos 63.529 millones de dólares).
El déficit nominal acumulado en los últimos 12 meses, que es el tenido en cuenta por las agencias de calificación de riesgo a la hora de analizar el estado de las cuentas públicas brasileñas, ascendió al equivalente al 8,1% del PBI, su peor resultado histórico.
Las agencias de calificación han dado indicaciones de que, ante el nuevo escenario fiscal, pueden reducir la nota de Brasil, que perdería su condición de país con grado de inversión, es decir considerado seguro para los inversores.
El pasado martes, Standard & Poor's modificó la perspectiva de la calificación de la deuda brasileña a largo plazo de "estable" a "negativa", lo que permite prever una futura reducción.




Dejá tu comentario