12 de septiembre 2001 - 00:00

Brusco aumento de 7% registró ayer el petróleo

Los atentados terroristas en EE.UU. impactaron inmediatamente sobre el precio del petróleo. En el mercado de Londres, la única Bolsa petrolera mun-dial que quedó abierta en la jornada, el barril del crudo Brent para entrega en octubre, llegó a cotizar 31,05 dólares. Esto significa 13,9% sobre el valor de 27,26 dólares que se registraba poco antes de la explosión. Finalmente, al cierre, el precio quedó en 29,25 dólares, con una suba de 7,3% con respecto al valor de inicio de la sesión.

Aun cuando el secretario general de la OPEP, el venezolano Alí Rodríguez, atribuyó la suba a que «los especuladores hacen fiesta aun en las peores tragedias», los analistas consideraron que en principio hubo un movimiento reflejo a comprar crudo al igual que otras materias primas y oro, como medida de protección. Pero opinaron que detrás de esa primera reacción, existe también el temor a una crisis entre EE.UU. y el mundo árabe que podría amenazar el aprovisionamiento normal del petróleo.

En la Argentina, el presidente de Tecpetrol, Marcelo Martí-nez Mosquera, que realizó varios trabajos de investigación sobre la evolución del precio del petróleo, dijo a Ambito Financiero que «el mercado tuvo una reacción liviana (por ayer), porque al cierre la suba se ubicó en torno a los 2 dólares, de ahora en más el mercado va a tratar de determinar si la reacción de EE.UU. frente a los atentados afectará la oferta o no».

• Expectativas

Según Martínez Mosquera, en las próximas jornadas «van a mandar las expectativas políticas, y lo que se ve en estos casos es volatilidad». En su opinión, si los inversores tienen la expectativa de que la reacción de EE.UU. puede afectar los suministros de Irán o de Irak, los precios van a seguir subiendo porque de los 30 millones de barriles diarios que produce la OPEP, 6 millones provienen de esos dos países, y éstos a la vez están muy cerca de Arabia Saudita, que es el mayor productor mundial.

«La situación será distinta si los mercados creen que la reacción de EE.UU. afectará a Afganistán o a Palestina, pero en principio pueden predominar las expectativas desfavorables», dijo Martínez Mosquera.

El petrolero opinó que «por el lado de la oferta y la demanda, no va a haber una novedad importante, por lo menos en lo inmediato». Dijo que la situación sería distinta si hubiera comenzado una guerra entre Irán e Irak, porque en ese caso, como ocurrió con la guerra del Golfo, el mercado reaccionaría violentamente hacia arriba, debido a que el conflicto estaría centrado en el ámbito de la producción. «En cambio, hoy por hoy -agregó- va a haber un cúmulo de expectativas.»


A nivel internacional, Jean-Francois Giannesini, consejero del Instituto Francés del Petróleo, dijo que los países de la OCDE disponen de unos cincuenta días de reservas de crudo, a los que se añaden las reservas flotantes en los barcos que están navegando, en caso de una eventual ruptura de aprovisionamiento.

En su opinión, «si se trata de un puro acto terrorista, sin ningún otro movimiento mundial ulterior, eso se traducirá por una subida brutal de los precios durante un momento, pero volverán a bajar». Añadió que «en caso de una operación suicida puntual, no se puede pensar realmente en un cierre generalizado del suministro, con riesgo de penuria».

Por su parte, un analista de GNI de Londres dijo que «
hay motivos de inquietud sobre el aprovisionamiento de petróleo, por la posibilidad de una crisis entre EE.UU. y el mundo árabe».

En tanto, Leo Drollas, del Centre for Global Energy Studies, sostuvo que «una vez que la tranquilidad vuelva a los espíritus, nos daremos cuenta de que esta catástrofe afectará igualmente la demanda: la economía mundial ya está desacelerándose, y los estadounidenses viajarán mucho menos por avión a causa de su angustia».

Asimismo, Alí Rodríguez, como secretario de la OPEP, aseguró: «Haremos todo lo posible, todo lo que esté en nuestras manos para mantener la estabilidad de los precios».

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