Impulsadas por la demanda de electrodomésticos más que por cualquier otro rubro, las ventas minoristas por el Día de la Madre aumentaron 7 por ciento con relación al año pasado. La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) agrega -de acuerdo con datos de su habitual sondeo que realiza para las fechas clave para el comercio que sectores como indumentaria y bijouterie contribuyeron positivamente a ese crecimiento en la facturación de los comercios.
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Según apunta la CAME, «el movimiento más fuerte se produjo el sábado, cuando se notó una gran afluencia de público en las zonas comerciales». Sin embargo, sobre la base de datos recogidos por Ambito Financiero, lo atípico de este fin de semana fue que la avalancha de consumidores se prolongó también durante el domingo. De hecho, en algunas sucursales de cadenas de supermercados -sobre todo las ubicadas en áreas de mayor poder adquisitivo- las góndolas de los productos no alimenticios quedaron prácticamente vacías de mercadería al caer la tarde de ayer.
El regreso de las seis cuotas sin interés con tarjeta de crédito fue el motor del crecimiento en las ventas de pequeños electrodomésticos (licuadoras, batidoras, cafeteras, secadores de pelo), pero también -según otros sondeos- artículos de lujo, como televisores de pantalla plana. «Las ventas de electrodomésticos crecieron 16 por ciento en relación con 2003», sostuvo la CAME. «A pesar de la buena dinámica que tuvo la demanda, los comercios siguieron notando que las elecciones de consumo se orientaron hacia las ofertas, promociones y los productos de bajo valor, lo que no dejó un buen impacto sobre su rentabilidad», agrega. Y confirma que «70 por ciento de las ventas se realizó con tarjetas de crédito y en cuotas sin interés».
Los teléfonos celulares también fueron protagonistas de la jornada, a partir de promociones que entregaban (por caso) dos aparatos casi al precio de uno. Sin embargo, muchas madres -sobre todo con una marca recientemente adquirida por un grupo mexicano- deberán esperar hasta bien entrada esta semana para poder usar sus flamantes celulares: sucede que el cúmulo de ventas fue tan grande que la empresa se mostró incapaz (y sobre todo mal preparada) para manejar la gran cantidad de nuevos abonados. Así, el viernes prometían que «durante la semana» se regularizará la habilitación de nuevas líneas.
Seguramente por este boom electrónico, renglones más tradicionales (y que constituyen regalos más «personales» para una madre, desde ya, que una plancha o una batidora), como la perfumería, el calzado, la indumentaria y la cosmética, no crecieron en facturación en igual proporción que los aparatos eléctricos. Así, en la indumentaria -siempre según las cifras que entrega CAME- las ventas subieron 12 por ciento, a pesar de que el valor promedio por unidad vendida no superó los $ 30, y muy poco se pagó en efectivo. Lo mismo sucedió con los zapatos: se vendió 12 por ciento más, pero poco calzado «fino». «Para las joyerías no fue un buen fin de semana. Los bajos niveles de ventas se sintieron sobre todo en el Gran Buenos Aires, desalentadas por la delincuencia y la ola de inseguridad», señaló la entidad. Tampoco le fue bien a cosmética y perfumería: sólo crecieron 5 por ciento.
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