C omo jugando a quién decae más fuerte, el índice brasileño y el argentino dejaron huellas profundas en los inversores. El Bovespa, con más de 2,5%; el Merval, en 2%; ambos agregando deterioro sobre una tónica persistente en estas semanas. Una suerte de club del Mercosur que no las está pasando nada bien y una región donde, probablemente, la estrategia de aumento de tasas en Estados Unidos y Europa la deje más huérfanas de capital de riesgo. Esto en lo que hace al conjunto bursátil regional, aunque cada uno de los socios trae consigo problemáticas internas que les dan el toque local a sus marcas. En tal sentido, puede decirse que los perfiles de ruedas previas se marcaron mucho más en los números y las dicotomías entre el volumen y los precios.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El filtrado prosiguió implacable, hasta colocar al Merval en zona de 1.100 puntos ya, sin encontrar el terreno firme para asentarlo y que las fuerzas lo consideren válido. Nuevamente, con oferta muy amplia, desbordando la asimilación y hasta generar unos $ 65 millones, 30% más que en las dos ruedas previas. Toma de posiciones que se dilata, si se cede en los precios, y una etapa como de «acumulación» de papeles que está imponiendo sus términos. Precios y volumen en direcciones opuestas, amenaza de mayores correcciones, pero también más cercano a que pueda virar el sentido, si se adelgaza el ritmo de entrega debajo de ciertos límites. Lo real es que sobrevino el «sinceramiento» de la situación, cuando los 1.200 no daban para más.
Dejá tu comentario