Bush se quejó en Wall Street: ''Ejecutivos ganan demasiado''

Economía

Nueva York (Reuters, AFP) - El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, efectuó ayer una visita sorpresa a la Bolsa de Nueva York, tras haber advertido horas antes a los presidentes de las empresas estadounidenses sobre los astronómicos aumentos de sus remuneraciones.

Los pagos multimillonarios a presidentes ejecutivos de compañías como Home Depot y Gillette Co. han llamado la atención de Washington sobre el asunto.

«El gobierno no debe decidir la compensación para los presidentes ejecutivos de Estados Unidos. Pero los salarios y bonos que reciben deberían estar basados en su éxito para mejorar sus compañías y dar valor a sus accionistas», dijo Bush en un discurso en Wall Street.

Hablando ante una audiencia que incluyó al alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, y al ex edil Ed Koch, Bush dijo que los accionistas deben conocer los detalles exactos de los paquetes de beneficios que pagan a los directivos.

«La impresión debe ser grande y entendible. Cuando la gente analiza sus inversiones (...) deben ser capaces de ver con certeza la naturaleza de los paquetes de beneficios para las personas encargadas de dirigir las compañías en las cuales han invertido», dijo.

«Los consejos de administración de empresas de Estados Unidos deben reforzar sus responsabilidades. Necesitan prestar atención a los paquetes de beneficios que aprueban», agregó.

Bush hizo una inesperada visita a la Bolsa de Valores de Nueva York, donde fue recibido por los operadores con gritos de «Bush» y «George» y aplausos.

Pagas exorbitantes a directivos han impulsado a algunos legisladores a insistir en reformas. El representante demócrata por Massachusetts Barney Frank ha prometido presentar proyectos de ley que den a los accionistas más voz en la fijación de sueldos a los directivos, como tienen en Reino Unido.

El premio de u$s 210 millones que otorgó Home Depot a su presidente ejecutivo Robert Nardelli a su retiro tras un año de bajo desempeño de la compañía ayudó a atizar la controversia sobre las remuneraciones de los directivos.

Lee Raymond, quien encaminó a Exxon Mobil Corp a una ganancia de u$s 36.100 millones en 2005, fue premiadocon un millón de dólares en efectivo y una pensión de u$s 81,3 millones.

Y James Kilts, de Gillette Co., en 2005 atrajo las críticas por una recompensa de u$s 165 millones, resultado de la oferta de Procter & Gamble Co.'s por el fabricante de las rasuradoras Mach3.

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