El stock de créditos al sector privado revirtió la tendencia creciente que venía registrando desde mediados de setiembre y, en los últimos siete días, viene cayendo consecutivamente a un ritmo promedio de $ 55 millones diarios. Desde el 6 de octubre pasado, cuando el stock de préstamos que las entidades financieras otorgaron al sector privado se ubicó en $ 27.006 millones, el nivel más alto registrado desde principio de setiembre, ya se perdieron $ 385 millones.
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Según los últimos datos del Banco Central, al 16 de octubre pasado el stock de créditos se ubicó en $ 26.621 millones, $ 275 millones por debajo de la cifra registrada a principio de mes. Lo que más sorprende es la importante tendencia declinante que muestran los préstamos a titulares de tarjetas de crédito: cayeron en $ 150 millones en los últimos tres días hábiles, y con un stock colocado en el público de $ 2.072 millones, ya se ubican casi $ 100 millones por debajo de los registros de principio de mes.
En realidad, el financiamiento a través de tarjetas se había recuperado firmemente desde fines del mes pasado, en cierta forma también impulsado por promociones de las empresas a través de planes en cuotas sin interés o de otorgar plásticos sin costos por un año.
•Tasas altas
Sin embargo, mas allá del embale inicial que tuvieron los consumidores, al momento de consumir siguen pesando las altas tasas de interés que aún se cobran por ese tipo de financiamiento.
También los adelantos por cuenta corriente comenzaron a retraerse luego del impulso registrado en setiembre, cuando crecieron en $ 218 millones. Al 16 de octubre, el stock de financiamiento a través de esta modalidad se ubicó en $ 3.314 millones.
Si se computa su evolución en los primeros 16 días de octubre, arroja un saldo desfavorable de $ 54 millones que se extiende a $ 140 millones cuando se compara contra el máximo obtenido el 6 de octubre, de $ 3.454 millones. En realidad, no sorprende que este tipo de créditos caiga, dado que es el financiamiento más costoso que puedan elegir las empresas y que generalmente es sinónimo de apuros financieros que en cierta forma obligan a consumidores y empresarios a utilizarlos.
La misma tendencia registraron los créditos prendarios e hipotecarios. Aquí pesa que como el stock que se tomó antes de la devaluación ajusta por inflación y salarios, continúan cancelándose en la medida de lo posible y a pesar de que la inflación no parezca hoy una amenaza, aunque sí el aumento de salarios.
Al 16 de octubre, el sistema financiero mantenía $ 9.545 millones colocados en el público en forma de créditos hipotecarios, $ 63 millones por debajo del stock registrado a principio de mes. El stock de créditos prendarios, en tanto, se ubicó en $ 1.317 millones, apuntando una caída de $ 17 millones en el mes.
Las únicas tres modalidades de financiamiento que crecieron en lo que va de octubre fueron: créditos personales, que acumulan un aumento de $ 35 millones en el mes; documentos a sola firma, que crecieron $ 43 millones en el período, y documentos descontados, que subieron $ 23 millones.
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