26 de diciembre 2001 - 00:00

Caída de bonos argentinos golpeó hasta a los japoneses

La declaración del cese de pagos de la deuda externa gatilló fuertes bajas en los de por sí castigados títulos públicos argentinos. En los últimos dos días el riesgo-país subió casi 800 puntos, al pasar de las 4.722 unidades del cierre del viernes hasta los 5.495 enteros con los que finalizó ayer. Mientras que el lunes los descensos en los bonos (de hasta 13% en el caso del Global 2008) fueron motorizados por las ventas en Nueva York y en Londres; ayer las fuertes bajas provinieron de la única plaza en actividad, la Bolsa de Tokio.

Pero el temor de los operadores nipones a las consecuencias del default argentino no sólo los llevó a desprenderse masivamente de los bonos del país, sino que también empujó a la Bolsa de Tokio al terreno negativo. El Nikkei finalizó con una merma de 0,80% en medio del temor a que la moratoria de la deuda argentina impacte con fuerza en algunos fondos de
pensiones y bancos asiáticos.

Según la agencia «ANSA», miles de inversores japoneses están expuestos a sufrir pérdidas en su cartera de 191.500 millones de yenes (unos 1.500 millones de dólares) en bonos Samurai emitidos por el gobierno argentino.

Más de 50 mil particulares, bancos y compañías compraron esa suma en bonos desde 1996, cuando la Argentina comenzó a emitir títulos en Japón, situación que se repitió en cuatro oportunidades.

Preocupación

La primera emisión vence en diciembre del año próximo, y sus tenedores quedarían expuestos a fuertes pérdidas en caso de que la Argentina concrete una quita tanto en el capital como en los intereses, estos últimos muy superiores a los rendimientos que detenta la mayoría de las inversiones japonesas.

Los bonos Samurai están denominados en yenes y emitidos en Japón por no residentes, como lo son gobiernos extranjeros. Sus intereses también se pagan en moneda japonesa.

Muchos de los 50 mil inversores son individuos o pequeños bancos regionales.

A raíz de todo esto, en el circuito financiero japonés «hay preocupación de que los ahorristas se abstengan de negociar activos más riesgosos.

También preocupa que algún fondo tenga gran cantidad de bonos argentinos en sus activos internos», según admitió un operador a la agencia «Reuters».

Cierre

La semana pasada, la reducción en las tasas de interés por parte del Banco de Japón, la sexta en lo que va del año, mejoró fugazmente el ánimo de los inversores, que más allá de la pesadilla en la que se convirtió la Argentina, no ocultan su preocupación por la difícil situación por la que transita el país asiático.

La mayor sociedad de Bolsa japonesa, Nomura Holdings, cerró ayer con una baja de 2,14% en la Bolsa de Tokio, mientras que la tercera, Nikko Cordial, perdió 4,84%. Ambas están entre los principales colocadores de los bonos Samurai de la Argentina.

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