Calvo: "Cambios en el dólar eran necesarios"
-
A la espera de sumar más dólares, "Toto" negocia repo mientras el riesgo país sigue jaqueado por los fantasmas de siempre
-
Paritarias bajo presión: la mayoría de los salarios corren detrás de la inflación en el arranque del año
Periodista: ¿Cómo analiza el paquete de medidas que anunció Domingo Cavallo el viernes?
Guillermo Calvo: Desde el punto de vista de las exportaciones se trata de una devaluación real y eso es positivo. Esto es positivo, en un contexto de apreciación exagerada del dólar contra todas las monedas del mundo. La preocupación que uno tiene es que se van anunciando medidas medio a cuentagotas. Y al mercado le cuesta, bajo esas circunstancias, tomar decisiones de inversión.
P.: ¿Por qué cree que no mejorará la percepción de los inversores?
G.C.: El problema es que se está adoptando lo que se llame una política pedacito a pedacito, en vez de una política de choque. Se va reaccionando a las noticias que van saliendo semana a semana. Y ese tipo de política económica es muy cuestionada. Genera incertidumbre en los operadores y actitudes especulativas.
P.: ¿Se apuró Cavallo en dar a conocer este paquete?
G.C.: No hay paciencia para esperar la recuperación. El equipo económico actúa con datos muy preliminares. En este juego el inversor se confunde y toma la actitud típica de «wait and see», prefiera esperar hasta tener más precisiones sobre el rumbo definitivo que adoptará Cavallo.
P.: ¿Cómo afectan a los inversores los cambios permanentes en materia fiscal y de política exterior?
G.C.: En principio, es contraproducente estar cambiando las reglas de juego todo el tiempo. Habrá que poner todas las reglas sobre la mesa de una vez y dejarlas allí. Y si sale mal, el que esté a cargo de esto perdió y a otra cosa. Desde el punto de vista político, puede pensarse que el gobierno se está preocupando por la gente, pero no se lo ve así desde el punto de vista económico. Además, se envían señales contradictorias.
P.: ¿Cómo cuáles?
P.: ¿Faltaron medidas de ajuste estructural?
G.C.: El problema de la Argentina es el crecimiento. El gasto público no es tan elevado, cuando se compara con cualquier país europeo o los Estados Unidos. Bajar el gasto, que puede ser una decisión estructural, tiene virtudes, pero hay que tener cuidado cuando se hace en medio de una recesión.
P.: ¿Achicar el nivel de gas to en el Estado puede acentuar la caída de la demanda?
G.C.: Sin duda. En una economía muy cerrada como la Argentina, es una decisión peligrosa. Por ejemplo, las transferencias a las provincias también termina en los bolsillos de alguien que lo gasta. No se puede ignorar este efecto. Si se hace en un buen contexto económico sirve, pero la economía no está creciendo. Prescindir de una fuente de demanda no es tan simple.
P.: ¿Está la economía argentina en condiciones de crecer a 5% para fin de año?
G.C.: Mi respuesta es sí, pero condicional. Depende de que aumente la inversión y baje el riesgo-país. El sector privado tiene que sentir que la Argentina es un lugar con claridad de normas. Aquí se complicó mucho la cancha, porque Brasil tiene problemas serios y estructurales. Y eso daña al país. En consecuencia, sería muy afortunado si podemos crecer a 5%.
P.: ¿No es peligroso para las expectativas de los inversores y de la gente haber definido una modificación del Tipo de cambio en forma sorpresiva?
G.C.: Esta es una devaluación que mejora al comercio. La ventaja es que con este tipo de medidas no se afecta al sistema financiero ni a los depósitos de la gente. Una devaluación nominal sería muy peligrosa en el caso argentino.
P.: ¿Ahora que existe un tipo de cambio diferencial para el comercio exterior, ¿es necesario insistir con la convertibilidad ampliada para toda la economía?
G.C.: La convertibilidad ampliada también está ampliada por un buen principio, que es que la Argentina no pierda competitividad cuando el euro se deprecia. Desde ese punto de vista no tengo nada en contra. Pero si la economía argentina sigue tan dolarizada es complicado. Ojalá cuando lleguemos a la paridad entre el dólar y el euro, la estructura financiera argentina contenga muchos más elementos de euro.
P.: ¿Qué consejo le daría a Cavallo en esta nueva etapa para que los inversores de Wall Street lo entiendan?
G.C.: Será muy útil enfatizar si esto es definitivo o en una semana habrá nuevas medidas. Esto de anunciar nuevas cosas todo el tiempo, genera incertidumbre. Es difícil cuando uno asesora sobre colocación de inversiones saber si es el momento de invertir o no en el país. Este «wait and see» típico del inversor sigue vigente, porque no están claras las reglas de juego.



Dejá tu comentario