«Hay que ser optimistas. Hay que ver que comparado con lo que teníamos hace unos meses, se abrió para la Argentina una ventana de posibilidades.» El economista jefe del BID, Guillermo Calvo, se volvió repentinamente optimista sobre la Argentina.
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Atrás quedaron sus críticas a la economía local y, en cambio, rescató el apoyo político que logró Domingo Cavallo desde que asumió al gobierno. Sin embargo, recomendó no insistir con la canasta de monedas, porque está generando miedo en la gente.
Periodista: Pocas semanas atrás, el año pasado y en el '99 usted era muy crítico y pesimista sobre la Argentina. Repentinamente le renació el optimismo. Pero la economía es la misma... ¿qué cambió?
Guillermo Calvo: Cambió el apoyo político; se logró una fuerte cohesión política detrás del ministro. Todavía es temprano para evaluar a Cavallo, porque aún no anunció sus medidas, pero hay que ser optimistas. Hay que ver que comparado con lo que teníamos hace unos meses, se abrió para la Argentina una ventana de posibilidades.
P.: Pero los problemas fiscales, de los cuales usted hablaba, siguen...
G.C.: Pero se están atacando. Está el impuesto al cheque que va a resolver el problema de insolvencia, porque se va a destinar exclusivamente a los problemas de financiamiento. Algún tipo de impuesto había que poner, y el impuesto al cheque funciona muy bien en otros países.
P.: El mercado no es tan optimista...
G.C.: Cavallo suma confianza, pero no logra bajar el riesgo-país y eso es un problema. Pero hay que esperar. Todavía no se han hecho los anuncios. Falta un plan articulado. Hay muchos anuncios contradictorios dando vuelta por ahí. El mercado ve políticas proactivas con perfil keynesiano, pero no sabe si el capital va a quedar gravado o no. Pero tenemos un blindaje y en la medida que sigamos atacando los problemas, la confianza se va a ir restableciendo.
P.: Cavallo sigue hablando de la canasta de monedas y el mercado se asusta...
G.C.: El tema de la canasta es académico, pero trae miedo. Y si Cavallo sigue insistiendo con eso y lo sigue repitiendo, es peligroso porque la gente se va a asustar. Cavallo tiene que ver el mercado como un juego de niños, donde todo hay que decirlo con extremada cautela. Sólo con anuncios creíbles y estables se puede minimizar el miedo.
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